Un proyecto del Curzas brinda herramientas para abordar las problemáticas adolescentes
La docente e investigadora del Complejo Universitario Regional Zona Atlántica y Sur (Curzas-Unco), Marina La Vecchia, dialogó con NoticiasNet y brindó detalles sobre el proyecto de investigación titulado "Adolescencia en los bordes de la actualidad, psicoanálisis, institución y pandemia", que se encuentra en su cuarto año de desarrollo. La dirección del proyecto está a cargo de La Vecchia, quien lo co-dirige junto a Gabriel Pavelka.
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Consultada por el proyecto, La Vecchia expresó que “para nosotros es un desafío que tiene casi 30 integrantes. Comenzamos hace cuatro años y estamos finalizando este año con la intención de presentar un nuevo proyecto para el próximo año”.
Según explicó, “el objetivo principal del proyecto es profundizar en los conocimientos sobre los abordajes institucionales en adolescentes, determinando los posicionamientos subjetivos y analizando quiénes intervienen en la vida de estos jóvenes, así como los efectos y restricciones que enfrentan en este proceso”.
La investigadora hizo hincapié en que no existe una única forma de vivir la infancia o la adolescencia, enfatizando que “planteamos el tema en plural porque trabajamos a medida que surgen nuevos desafíos.” A modo de ejemplo comentó que este año uno de sus lineamientos de trabajo fue el grooming y otras formas de violencia, realizando talleres en un club de Viedma para discutir la función y responsabilidad de los adultos en la protección de niños, niñas y adolescentes.
En este orden, señaló que "el trabajo de campo es un componente esencial del proyecto" y comentó que "los resultados fueron publicados en el octavo número de la revista “El Hormiguero”. Un espacio donde se publican todas las producciones y documentos generados a lo largo del proyecto".
Por otra parte, La Vecchia subrayó la importancia de concebir la investigación y la docencia como un entramado integral dentro de la universidad pública. Al respecto, sostuvo que “la universidad pública tiene que estar comprometida con lo que se demanda y tiene que trabajar con las problemáticas que se van presentado, por eso trabajamos con instituciones. Ahora en breve comenzamos a trabajar con el área de Niñez, Adolescencia y Juventud del Municipio de Patagones, como para poder pensar y actuar sobre los padecimientos actuales”.
En este orden, señaló que “la realidad impacta sobre los más jóvenes, entonces la idea es otorgar herramientas para quienes tienen que intervenir con éstos niños, adolescentes o jóvenes, y poder generar espacios de supervisión para pensar la práctica. El resultado se expresa en producciones escritas, hemos escrito cuatro libros desde los proyectos de investigación”.
Esta cooperación busca ofrecer herramientas útiles para quienes trabajan con los jóvenes, mientras se crean espacios de supervisión para reflexionar sobre las prácticas profesionales.
El equipo viene produciendo cuatro libros a partir de sus investigaciones. La doctora y ex funcionaria universitaria, Patricia Weigandt fue quien inició este camino, y ahora La Vecchia y Pavelka se encargan de profundizar en diversas temáticas relacionadas.
Los ejes de Salud y Educación son transversales en todas las instituciones, y La Vecchia invitó a todos los involucrados a reflexionar sobre sus prácticas. “No consideramos la capacitación como algo cerrado, sino como una invitación a que los profesionales piensen sobre su labor,” añadió.
En la actualidad, además de trabajar con el Municipio de Patagones, el proyecto también se expandirá hacia los Hogares de Cristo, enfocados en cuestiones de adicciones, generando espacios de intervención y talleres para destinatarios y profesionales.
En tal sentido, adelantó que “hora más allá de trabajar con el Municipio de Patagones, también lo haremos con los Hogares de Cristo, que trabajan en cuestiones de adicciones. De esta manera, iremos generando espacios de intervención y talleres para los destinatarios y profesionales que intervienen en la temática”.
Al pedirle un breve balance del trabajo realizado hasta la actualidad, señaló que “es positivo porque siempre hay oportunidades de aprendizaje” y añadió que “la colaboración con distintas instituciones ha sido gratificante, ya que permite replicar las iniciativas desarrolladas”.
Para concluir, la investigadora compartió una metáfora que guía su labor: “nosotros tenemos la metáfora de la hormiga, que trabaja de manera constante y firme. El trabajo en salud o educación es como el trabajo de una hormiga. Cuando se siente amenazada, lo primero que hace es salvar a sus crías, un gesto que debemos emular como sociedad.”