Gritos, destrozos y una sustancia blanca secuestrada: un caso policial alteró a un vecindario de Viedma
Cerca de las 22:30 horas, una mujer de 40 años llamó a la comisaría local denunciando que su ex pareja se encontraba en su domicilio, ubicado en Alvear al 300, causando destrozos. Se trata de una zona que está ubicada a dos cuadras de la costanera.
Al escuchar el llamado, el sujeto se escapó corriendo. Según el testimonio de la víctima, el hombre vestía una campera negra y llevaba una mochila de repartidor.
Dos móviles policiales se dirigieron al lugar y empezaron la búsqueda del sospechoso. Los efectivos de la Comisaría Primera lograron dar con su ubicación y lo aprehendieron en la intersección de Alsina y Las Heras.
Se consultó al sistema 911 tras identificarlo. Allí se supo que el sujeto de 22 años tenía una medida cautelar vigente desde el 24 de mayo hasta el 24 de agosto de este año. Esto confirmó que estaba infringiendo una orden judicial al acercarse a su ex pareja.
Ante esta situación, y en presencia de testigos hábiles, la Policía procedió a su aprehensión por desobediencia judicial, con intervención de la fiscal en turno, Paula De Luque.
Pero la historia no terminó ahí. Durante el procedimiento en la unidad policial, mientras se realizaba el inventario de pertenencias, los agentes encontraron un envoltorio con una sustancia blanca sospechosa entre los objetos del detenido. La Fiscalía Federal fue notificada y personal de la División de Toxicomanía realizó un narcotest que arrojó resultado negativo para cocaína.
Tras la intervención de la Dra. Colombo, del Juzgado Federal, se dispuso que la sustancia fuera devuelta al aprehendido porque no se trataba de una droga, y que no se realizaran otras diligencias en ese marco.
Por lo tanto, el individuo quedó a disposición de la Fiscalía provincial únicamente por el delito de desobediencia judicial.