LUJOSA
Las fotos de la decoración que Nicolás Repetto y Florencia Raggi eligieron para su mansión en San Isidro
En el corazón del exclusivo barrio de San Isidro, en el Gran Buenos Aires, se alza la impresionante residencia que Nicolás Repetto y Florencia Raggi llaman hogar. Esta mansión no solo es un reflejo del buen gusto sino también del claro sentido de conexión con la naturaleza que caracteriza a la pareja. Espaciosa y elegante, la propiedad ofrece un refugio ideal para ellos y sus hijos, Renata y Francisco.
La primera impresión que se obtiene al entrar es la armoniosa combinación de diseño moderno y elementos naturales. Las enredaderas que bordean graciosamente los muros exteriores de la mansión dan la bienvenida, enmarcando la estructura de líneas limpias y sugiriendo un vínculo continuo entre el hogar y el mundo natural. El terreno de aproximadamente una hectárea no es meramente una extensión, sino un verdadero parque, donde una llamativa pileta atrae miradas y actúa como lugar de reunión durante los calurosos veranos.
Por dentro, el hogar refleja un clima acogedor y contemporáneo. Cada habitación ha sido meticulosamente decorada con detalles de madera lustrada, proporcionando calidez al ambiente. El living principal no solo sorprende por su diseño sino también por su cómoda disposición que invita al descanso. Repleto de detalles contemporáneos, cada espacio parece contar su propia historia mientras mantiene una cohesión estilística con el resto de la casa.
La cocina es el alma de esta mansión, completamente blanca y cubierta de materiales de alta calidad. Esta área se convierte en el sitio preferido de reuniones familiares, bañada por luz natural y equipada para cualquier aventura culinaria que los Repetto-Raggi decidan emprender juntos. Funcional y espaciosa, es un espacio de comunión tanto como de creación.
No se puede hablar de lujo sin mencionar el baño principal, un oasis de confort y diseño en tonos monocromáticos complementados por mármol y detalles en negro. El antebaño, que incluye un jacuzzi, renueva el sentido del hogar como un lugar de bienestar, transformando las rutinas diarias en momentos de pura relajación.
Así es como Nicolás Repetto ha encontrado el balance perfecto en su residencia de San Isidro: un santuario donde la privacidad, el entorno natural y el sofisticado diseño arquitectónico conjugan un espacio ideal para vivir y disfrutar junto a su familia.