Fauna en Río Negro: una ley renovada para enfrentar especies exóticas y la expansión urbana
La Legislatura Provincial aprobó recientemente la nueva Ley de Fauna de Río Negro, una normativa que busca modernizar el marco legal en la materia, vigente desde hace 40 años. En diálogo con el programa "Tocá Madera" de Radio Noticias (105.5 MHz), el subsecretario de Fauna de la provincia, médico veterinario Roberto Espósito, brindó detalles sobre los pilares y alcances de esta actualización.
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Espósito explicó que la ley 2056, la anterior norma de fauna silvestre, si bien era "amplia", necesitaba una puesta al día. "Básicamente, los cambios realizados son cambios de actualización de la norma, quizás hacerla un poco más concisa, un poco más amplia para luego, después, en la reglamentación que tenemos un plazo para realizarla, poder incorporar nuevos conceptos", afirmó el funcionario.
Según Espósito, la nueva ley incorpora "nuevos conceptos que se encuentran sobre la fauna", como el bienestar animal y la gestión de la fauna en zonas donde la expansión de los pueblos genera mayores conflictos con la vida silvestre. "Trata de regular un poco más esa actividad, pero básicamente la norma de lo que habla es sobre la conservación de la fauna y el uso sustentable de algunos recursos", detalló.
Uno de los cambios significativos es la incorporación de las fuerzas de seguridad para colaborar en el cumplimiento de la ley. "El Estado, a través de sus agentes, por ahí hace una labor no deficiente sino ineficiente sobre el control de los recursos, entonces en esta norma lo que tratamos de incorporar es, digamos, a las fuerzas de seguridad para que colaboren, sean colaboradores del cumplimiento de esta ley", señaló.
La ley mantiene la primacía de la conservación de las especies autóctonas, categorizando a algunas como protegidas o vulnerables. En cuanto a la predación, la nueva norma también remarca, al igual que la anterior, la existencia de especies perjudiciales para la ganadería y la agricultura, como el zorro y el puma.
"La ley en eso no es que incurre en una modificación de algo que ya venía realizándose, lo que trata de hacer es ordenar y decir, bueno, en los determinados lugares donde la fauna compromete a un poblador o realiza un daño sobre algún sistema productivo, en ese caso se va a contemplar la posibilidad de hacer un control", aclaró el subsecretario. Reconoció que en la Línea Sur, el problema de la predación "es de vieja data" y requiere intervención para mantener el equilibrio.
Un foco importante de la gestión futura, y que la reglamentación buscará abordar, es el control de las especies exóticas invasoras, especialmente el ciervo y el jabalí. Espósito fue contundente: "El jabalí es una de las especies que mayor multiplicación tiene. La verdad que es incontrolable a nivel mundial". Explicó que esta especie, que ya se extendió por toda la provincia (desde Río Colorado y el Valle del Río Negro hasta la Línea Sur), compite con la fauna autóctona, destruye nidos y genera graves problemas a la producción, siendo una "plaga" para los crianceros de la Línea Sur y sus corderos.
Ante la vasta extensión de la provincia y la limitada cantidad de agentes de fauna, la nueva ley propone un cambio de visión hacia una gestión regionalizada. "No es lo mismo la costa atlántica que la cordillera, que la Línea Sur o el Valle del Río Negro. Entonces la idea es tratar de trabajar regionalizado", indicó Espósito.
Además, se buscará una mayor articulación con organizaciones no gubernamentales (ONGs) a través de convenios de apoyo. Puso como ejemplo el trabajo con Bugalco en el Alto Valle, que colabora en el rescate y rehabilitación de especies. "Tratamos de articular con determinadas organizaciones no gubernamentales que van a tratar de brindar un servicio de apoyo a través de convenios", afirmó. Esta colaboración es clave, ya que "muchas veces el Estado no puede cubrir el vasto territorio".
Finalmente, Espósito anticipó que la reglamentación de la ley será más concisa y buscará facilitar la carga de registros para los "operadores de la fauna" (cotos de caza, cazadores, procesadores de carnes silvestres). El objetivo principal a futuro es la implementación de salas de faena, un "eslabón que nos faltó de toda la vida" para un control eficiente de las especies exóticas.