Cierre de Vialidad Nacional: preocupación del sector del transporte por el futuro de la conectividad en Río Negro
El anuncio del Gobierno nacional sobre la disolución de la Dirección Nacional de Vialidad, en el marco de un plan de reestructuración del Estado, generó fuerte preocupación en el sector del transporte de cargas.
La medida, impulsada por la gestión de Javier Milei, afecta directamente al organismo responsable del desarrollo, mantenimiento y planificación de la red vial nacional.
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En este contexto, el director ejecutivo de Federación Argentina de Entidades Empresarias del Autotransporte de Cargas (FADEEAC), Roberto Rivero, expresó en diálogo con Radio Noticias (105.5 MHz) su preocupación por el deterioro de las rutas y la falta de avances en obras viales.
Indicó que la paralización de la obra pública impacta en la conectividad y en la economía de distintas regiones, entre ellas la provincia de Río Negro.
“Hace un año y medio venimos reclamando que se retomen las obras de reparación de la infraestructura vial. La suspensión de la obra pública ha frenado todo tipo de trabajos en rutas nacionales y provinciales que ya presentaban un estado preocupante”, señaló.
Desde la federación se realizaron tareas de relevamiento en distintos puntos del país, cuyos resultados fueron presentados a las autoridades. Sin embargo, según Rivero, no se obtuvo respuesta ni se destinaron recursos para revertir la situación. “Hay rutas sin terminar, ingresos a ciudades que siguen en estado crítico. La conectividad vial está comprometida”, remarcó.
El referente del sector del transporte también planteó dudas sobre el destino de los fondos recaudados a través del fideicomiso creado por ley para el financiamiento de la infraestructura vial. “Solo con el aporte del transporte de carga en concepto de gasoil, estimamos que se han recaudado alrededor de 850 mil millones de pesos. ¿Qué pasó con ese dinero?”, cuestionó.
Rivero advirtió que esta situación pone en riesgo a numerosas localidades pequeñas que dependen del transporte por carretera para mantenerse conectadas. En este sentido, mencionó que ya hay estaciones de servicio abandonadas y pueblos que enfrentan dificultades crecientes por la falta de rutas en condiciones.
“El 90% del transporte de mercaderías en el país se realiza por camión. No tenemos ferrocarril ni otras alternativas que cubran esa demanda. Si dejamos de conectar a la población, muchas ciudades quedarán relegadas”, indicó.
Por último, se refirió al sistema de peajes y a la posibilidad de que empresas privadas intervengan en tramos rentables, dejando a otros sectores sin cobertura. “Nos preocupa que se esté planteando un modelo que limite la circulación libre entre provincias y que no haya control efectivo sobre las inversiones en rutas”, concluyó.