“Hoy me sacaron los puntos y así quedé”: la víctima del ataque de dos pitbulls sigue con miedo
El caso del hombre atacado por dos pitbulls en el barrio 1016 Viviendas de Viedma sumó un nuevo capítulo. Esta vez fue el propio damnificado, un vecino de 60 años, quien mostró las secuelas de un hecho que, por poco, no terminó en tragedia.
“Hoy me sacaron los puntos y así quedé. Quiero dejar este mensaje para difusión, para que todos estén con cuidado”, contó con la voz aún quebrada por el miedo.
La herida en la pierna derecha, varias en la izquierda, una en la cara, otra en la muñeca y un dedo. La imagen es brutal.
“Los perros estaban dispuestos a matarme”
El ataque ocurrió entre las 12:30 y 13:00 del mediodía del feriado del miércoles 9 de julio, cuando el hombre fue a visitar a su hijo. Caminaba por un pasaje entre México y Dorrego, cuando dos perros tipo pitbull lo interceptaron sin previo aviso. “Pegué un grito para ver si se frenaban, pero vinieron derecho a morderme”, relató.
“Uno me agarró la pierna izquierda y me tiró al piso. El otro me daba tarascones en la cara y las manos. Yo los manoteaba, les pateaba, pero no podía. Si me cansaba, me mataban”, afirmó.
La zona, un riesgo para todos
La escena ocurrió a metros de una escuela y un jardín de infantes, en un pasaje por donde circulan a diario chicos y familias. “Tengo terror por los chicos que andan por ahí. Los perros son de una junta, están entrenados para morder a la policía, lo sé porque conozco la zona”, denunció con contundencia.
El dato más preocupante es que no es la primera vez que se reportan perros peligrosos en el barrio, pero los controles no parecen ser suficientes. “A mí me salvaron de casualidad, un vecino vino con un palo y ahí me soltaron”, explicó.
“Ahora no puedo ni trabajar”
El hombre fue atendido de urgencia en el hospital local. “Me anestesiaron y me cosieron. Me atendieron muy bien, pero perdí mucha sangre y ahora ni siquiera puedo apoyar el pie. Estoy sin poder trabajar y con mucho miedo”, aseguró.
“Esto no puede pasar como si nada. Yo me defendí porque pude, pero hay personas mayores o chicos que no tendrían esa suerte. Hoy cuento la historia. Pero si me quedaba sin fuerzas, no la contaba”.