REVELACIÓN
Guido Süller arremetió contra Luzu y contó una cruda verdad: “Me iba todos los días llorando porque ellos…”
Durante más de un año, Guido Süller hizo parte del equipo del programa 'Patria y Familia', emitido por el canal Luzu, donde trabajó bajo la conducción de Fede Popgolg. Sin embargo, lo que al principio parecía una experiencia prometedora, se tornó en una vivencia amarga para el mediático.
Guido terminó rompiendo los lazos laborales de manera abrupta con el famoso canal, cuyo propietario es Nico Occhiato, despidiéndose con un fuerte portazo y cargando con un desencanto evidente hacia sus compañeros de trabajo que, según él, le hicieron pasar uno de los peores momentos de su vida profesional.
En medio de este alejamiento, las críticas de Süller fueron especialmente dirigidas hacia Anita Espósito, talentosísima hermana de Lali Espósito, señalado por él como una de las principales causantes de su desdicha y malestar en dicho entorno laboral. Valiéndose de su carisma y versatilidad, justo en el momento en que se encontraba superando el episodio con Luzu, Guido empezaba un nuevo capítulo en su vida al mudarse a la tranquila ciudad de Baradero.
Desde allí, cobró fuerzas para dirigir su propio espacio televisivo, tomando el control absoluto de sus sueños y aspiraciones. El nuevo proyecto que pronto verá la luz, viene cargado con el deseo ferviente de revindicación y reconocimiento de su extensa trayectoria mediática. "Me hicieron pasar momentos muy amargos", confesó Guido abriendo de nuevo el doloroso capítulo de su paso por 'Patria y Familia'.
El mediático declara con firmeza su desilusión al recordar cómo la indiferencia y desprecio marcaron sus días en aquel canal. "Cada jornada empezaba y terminaba entre lágrimas, fruto de soportar malos tratos y constantes discriminaciones", prosiguió el hermano de Silvia Süller, evidenciando la honda huella que dejara en él esta experiencia.
En otro capítulo de su vida, Süller recalca que encontrar un lugar en Baradero, donde se siente valorado y sus ideas respetadas, marcó el punto de giro que esperaba.