2025-07-04

Un preso fue reubicado en la cárcel de Viedma porque en su celda pasaba mucho frío

Una denuncia por trato inhumano en el penal encendió las alarmas judiciales.

Una situación límite fue denunciada en las últimas horas desde el interior del Complejo Penal N°1 de Viedma. Un interno alojado en el sector de preingreso, también conocido como “los buzones”, presentó un hábeas corpus urgente debido a las condiciones invernales en las que cumplía una sanción disciplinaria: frío extremo, pocas mantas y presuntas fallas sanitarias.

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La Justicia intervino rápidamente y, aunque declaró abstracta la acción, ordenó una medida clave.

Todo comenzó el 1 de julio, cuando la defensa del interno presentó ante la Justicia un recurso de hábeas corpus. El argumento era directo: su defendido, en comunicación telefónica, manifestó estar sufriendo frío intenso dentro de una celda sin calefacción, con solo dos mantas disponibles.

 Además, denunció que el inodoro y la bacha del lugar estaban tapados. La defensa calificó la situación como un “trato inhumano y degradante”, y solicitó intervención urgente del Juzgado.

Un fallo con respuesta inmediata

La jueza de Ejecución Penal N° 8 tomó intervención y solicitó ese mismo día un informe circunstanciado a las autoridades del penal. La respuesta llegó el 3 de julio. El parte oficial, firmado por el jefe del área interna, confirmó que el interno había estado en el sector de preingreso debido a una sanción, pero también reconoció que “debido a las bajas temperaturas y a que el sector no cuenta con calefacción, se tomó la decisión de reintegrarlo a su pabellón de origen” para que cumpla la sanción allí.

En cuanto a la supuesta obstrucción del baño, el informe oficial negó esa parte de la denuncia: “La celda mantiene destapadas sus cañerías”, se indicó.

Frente a este nuevo escenario, la jueza consideró que el recurso había perdido razón de ser: “Los motivos explicitados han devenido en abstracto”, dice el fallo, aludiendo a que la acción ya no tiene efecto práctico porque el interno fue reubicado.

No obstante, la magistrada también recordó que el juzgado está obligado a actuar “como controlador de la actuación penitenciaria” ante cualquier incumplimiento que vulnere la dignidad de las personas privadas de libertad.

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