2025-07-04

El emocionante desafío de Daniel Teramo, que corrió de El Cóndor a Viedma en remera: “Fue por una promesa que hice”

Como la distancia no es tan exigente para alguien que corre asiduamente, le sumó otro condimento: sin abrigo y en plena madrugada. ¿Fue por amor?

Daniel Teramo se hizo conocido en la comarca Viedma-Patagones por su incansable trabajo a la hora rescatar vehículos encajados en la playa. En temporada, recorre El Cóndor, y también es convocado por personas que ya lo conocen. Pero detrás de esa labor hay otra historia que merece ser contada.

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Daniel emprendió una aventura en plena madrugada, uniendo el balneario con la ciudad de Viedma. Lo hizo corriendo en soledad, de noche, sin un alma que lo acompañe, pero con un propósito: cumplir con una promesa. ¿El amor volvió a golpear su puerta? ¿Una compañera de runner lo conquistó? No quiso hablar del tema, pero es un rumor fuerte en la comunidad de corredores.

Tras conocerse las imágenes, NoticiasNet se contactó con él, que explicó: “Salgo a correr casi todos los días. Entreno bastante acá con un muchacho que se llama Martín -él corrió la carrera del domingo pasado-, y cada dos semanas trato de hacer 30 kilómetros, voy hasta el Ya verán y vuelvo”.

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“Cada tanto voy hasta Viedma, que la distancia es más o menos la misma, pero la diferencia es que cuando voy hasta Viedma tengo que pedir que alguien me traiga, y pierdo tiempo”, explicó.

El reloj marcando las 5:36, momento en el que salió

 

Sobre el desafío que generó esta publicación, tiene que ver con que salió desde la Caminera a las 5.36 y tardó en recorrer desde un punto al otro 3 horas y 15 minutos. “No se veía nada, iba entre la ruta y la banquina, además, porque fue por una promesa que hice, ir hasta la Iglesia, y por eso también salí en musculosa, porque con abrigo lo hace cualquiera. Ya había dicho que, si se me iba a dar lo que se me dio, me iba así para Viedma”.

Sobre la decisión de no abrigarse, comentó: “No sabía que iba a hacer con 11 grados bajo cero de sensación térmica. Sabía del frío, obvio, que estaba anunciada la ola polar, pero no pensé que tanto. Pero también es todo mental. Es decir: 'Puedo hacerlo, quiero comprobar que se puede hacer'. Confieso que al principio tenía miedo porque era demasiado el frío, pero durante el recorrido, una vez que ya estaba corriendo, no lo sentí tanto. Encima no había luna, así que cada tanto me alumbraba con el celular, Oscuridad total, solamente viendo las estrellas, es muy lindo y único. Yo iba de la mano contraria, con los autos de frente digamos, y con ropa fosforescente".

Llegó a Viedma 8:56 

 

"Lo sentí cuando llegué a Viedma, que empecé a caminar, y ahí si sentí mucho frío. Incluso ahí quise seguir corriendo, pero no pude, no me dieron más las piernas. Pero muy bien, en un promedio de 5 minutos el kilómetro, un buen promedio por ser de noche, de hacer parte del recorrido por la banquina", subrayó Teramo.

Sobre las sensaciones al cumplir el objetivo, se sinceró: "Cuando llegué se me cayeron un par de lágrimas de felicidad porque...si bien son 30 kilómetros, me quedo con que el tiempo fue muy bueno, y lo hice tranquilo. Ahora estoy bien, con un poco de dolor en las piernas, pero nada más. 

Daniel Teramo comenzando el recorrido

 

Esto tiene, además, una cuestión de salud y superación. "Yo hace un año y pico pesaba más de 100 kilos, tengo tres operaciones en la rodilla, llevaba 8 años sin correr, literalmente no podía mover la pierna", explicó y sumó que bajó 22 kilos en poco más de 2 meses gracias a una disciplina estricta de entrenamiento y alimentación. 

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