Autorizan a un condenado con libertad condicional a viajar para ver a su hijo en vacaciones
En una resolución cargada de sensibilidad familiar, pero estricta en sus condiciones, el Juzgado de Ejecución Penal N° 8 de Viedma autorizó a un condenado -actualmente en libertad condicional- a realizar dos traslados excepcionales durante julio. Fue con motivo de las vacaciones escolares de invierno.
¿El motivo?, retirar y luego devolver a su hijo menor de edad, con quien pasará unos días en Viedma, de acuerdo al fallo de la jueza Shirley González. El permiso fue concedido para los domingos 6 y 20 de julio. En ambas fechas, el preso podrá salir de su domicilio a la localidad de su hijo, por fuera de Viedma, para luego volver a esta capital. Será siempre dentro de la franja horaria previamente autorizada.
Además, deberá comunicar en tiempo real sus movimientos a la Unidad de Arresto Domiciliario por Monitoreo Electrónico (Uadme), el organismo encargado de su rastreo.
Viajes puntuales, sin desvíos
La magistrada, quien lleva adelante la ejecución de su pena, fue clara: el beneficio se otorga bajo la estricta condición de que los traslados se realicen sin desvíos ni paradas intermedias. “Deberá dirigirse en forma directa”, indicó el fallo, que también recalca la necesidad de cumplir con todas las pautas de conducta impuestas en el marco de su libertad condicional.
El argumento principal que impulsó la decisión judicial fue el fin resocializador de la pena. También pesó la aprobación del Ministerio Público Fiscal, que dio el visto bueno mediante dictamen fechado el 27 de junio. La defensa había alegado que los domingos son el único día libre del condenado para poder realizar el viaje, motivo por el cual se pidió una excepción limitada pero significativa.
El derecho a la paternidad, en juego
Este tipo de autorizaciones no son comunes, pero tampoco aisladas. La ley nacional 24.660 y su par provincial 3008 contemplan el principio de progresividad y resocialización, lo que implica que, a medida que una persona avanza en su proceso de cumplimiento penal, puede acceder (si cumple con las condiciones) a ciertos beneficios que buscan su reintegración gradual a la sociedad.
En este caso puntual, el vínculo con su hijo menor y la voluntad de mantener el lazo durante las vacaciones resultaron razones suficientes para que la magistrada diera luz verde a la solicitud.
La decisión no sólo responde a una cuestión legal, sino también a una mirada integral del rol que puede jugar la Justicia en la reconstrucción de vínculos familiares.
La resolución fue notificada a todas las partes involucradas, incluyendo el Instituto de Asistencia a Presos Liberados (IAPL) y la Unidad de Asistencia y Control de Medidas Especiales (UADME), encargada de fiscalizar el cumplimiento del beneficio otorgado.