2025-07-01

Cómo es la situación del comercio en Viedma en la actualidad

Advierten sobre el impacto de la recesión en el sector comercial.

El sector comercial de Viedma atraviesa una compleja situación económica y laboral. A pesar de haberse alcanzado un nuevo acuerdo salarial entre el gremio mercantil y las cámaras empresariales, el mismo aún no fue homologado por el Gobierno nacional, lo que complica su aplicación efectiva.

Leer más: Río Negro: Mercado Libre y Mercado Pago reducirán sus cargos por vender en la provincia

El acuerdo establece un incremento del 1% mensual desde julio hasta diciembre, acompañado de una suma no remunerativa de $40.000 mensuales. Sin embargo, al no contar con la homologación oficial, los aumentos se liquidan “a cuenta de futuros aumentos”, es decir, no se integran al salario básico ni tienen efecto en otros ítems salariales.

“Esto se acordó la semana pasada con las cámaras, pero está pendiente de la homologación, igual que el anterior acuerdo. El Gobierno no está homologando los acuerdos”, señaló el secretario general de la Asociación Empleados de Comercio de Viedma, Bruno Cabrera, en diálogo con Radio Noticias (105.5 MHz).

El dirigente explicó que este freno oficial complica aún más la situación de los trabajadores y de las propias empresas. “Nosotros aconsejamos que lo paguen porque, cuando salga la homologación, van a tener que pagarlos todos juntos”, advirtió.

Cabrera también se refirió al desfasaje entre los aumentos salariales y la inflación real que enfrenta la población. “Tenemos un 1% de aumento en el sueldo, pero en la sumatoria del mes tenés un 20% de aumento en líneas generales, hablando de alimentos, servicios, alquileres, lo que se te ocurra sumar”, expresó. Y añadió: “Ese 1% estamos hablando de 12.000 pesos mensuales, a lo básico. No alcanza”.

El sindicalista remarcó que el actual modelo económico “está llevando al trabajador a la informalidad” y que esto repercute directamente sobre el sistema solidario de salud que sostienen los sindicatos. “Ya intervinieron nueve obras sociales”, mencionó.

En cuanto a la realidad del comercio local, Cabrera describió un panorama marcado por la incertidumbre y el deterioro de las relaciones laborales. “Hay empresas que están pagando en cuotas el sueldo, y algunas ni siquiera pudieron pagar el aguinaldo”, dijo. Según explicó, esto genera tensión entre empleadores y empleados, en una dinámica que “nos remonta a otros momentos de la Argentina. Todo es cíclico, todo vuelve en algún momento”.

También alertó sobre el crecimiento del trabajo informal y de las ferias populares como forma de subsistencia frente a los bajos salarios. “Hay trabajadores que cumplen sus ocho horas y después salen a buscar algo informal para llegar a fin de mes. Un solo trabajo no alcanza hoy”, afirmó.

En ese contexto, Cabrera se refirió a una percepción generalizada de desconfianza social: “Uno vive en una sociedad donde hay un descreimiento general de todo: religión, clubes, sindicatos, política”. Y agregó que eso se traduce en una actitud individualista: “Estamos en una situación de egoísmo total. Uno piensa que se puede salvar solo y se está mirando el ombligo propio”, dijo.

Finalmente, reflexionó sobre lo que considera la mayor injusticia social: “La agresión más grande es trabajar todos los días, cumplir tus ocho horas, no faltar y que cobres a fin de mes y no llegues a cubrir los gastos de tu familia. Para mí, el atentado más grande es ese”.

Cabrera concluyó que la situación requiere trabajo conjunto entre todos los sectores. “Si no trabajamos en conjunto para un bien común, nos vamos al tacho todos”, sentenció.

 

Te puede interesar