La despidieron por reiteradas faltas, usó fueros gremiales y la Justicia falló en contra
La Cámara del Trabajo de Viedma dispuso rechazar un pedido de amparo sindical presentado por una empleada de un organismo provincial, quien había solicitado su reinstalación laboral tras ser cesanteada por “abandono de servicio”.
La mujer fue designada como colaboradora gremial por la Unión del Personal Civil de la Nación (Upcn). Esa designación fue notificada a la empleadora en octubre del año pasado. Sin embargo, la Junta de Disciplina del Consejo Provincial de la Función Pública resolvió su cesantía, señalando reiteradas inasistencias como causal de sanción.
En su presentación judicial, la trabajadora denunció que la medida violaba sus fueros gremiales, protegidos por la Ley 23.551, y pidió que se la restituyera a su puesto mediante una acción de amparo. Alegó que la sanción era arbitraria y que no había sido en un procedimiento válido.
Sin embargo, el tribunal, integrado por los jueces Carlos Marcelo Valverde, Rolando Gaitán y Carlos Alberto Da Silva, concluyó que no hubo ilegalidad manifiesta en el procedimiento administrativo que derivó en su desvinculación.
En efecto, señalaron que, al haberse iniciado un sumario administrativo formal contra la agente y no habiéndose recurrido la decisión en el ámbito administrativo, no se cumplían los requisitos para habilitar la vía rápida del amparo.
El fallo, dictado el 30 de junio, también resolvió imponer las costas del proceso a la parte actora y reguló los honorarios profesionales de los abogados intervinientes, quienes deberán cobrar más de 620.000 pesos cada uno, más IVA en caso de corresponder. De esta manera, la mujer no sólo que no recobró su trabajo, sino que tuvo que abonar una importante suma por el procedimiento judicial.