ESPIONAJE
Una vecina de Wanda Nara filtró quién y con qué método la espía: “Eso no se hace”
La mediática Wanda Nara vuelve a ser el centro de atención, esta vez por un peculiar incidente que tiene al exclusivo Chateau Libertador en vilo. Se trata de un informe revelado por una de sus vecinas, Jacky, quien asegura haber presenciado una burda acción de espionaje hacia la controvertida conductora de televisión. Es un dron el la causa de todo, rondando el complejo habitacional por más de una semana, una revelación que Jacky no duda en compartir ante las cámaras de Infama (América TV).
Lo tristemente curioso del asunto, según afirma la vecina, es que este ingenioso dispositivo pertenece a una agencia de prensa. Jacky observó cómo, después de una de sus incursiones aéreas, el dron fue guardado en una camioneta perteneciente a dicho grupo, situación que genera incomodidad no solo para Wanda Nara, sino también para todo el resto de residentes del edificio. "Hasta el piso 36 estamos todos", declaró, marcando con ello el impacto que la situación ha tenido en su cotidianidad.
El suceso se ensambla dentro de un contexto más amplio, que incluye una agitada discusión el pasado viernes donde Wanda, rodeada de sus hijas, se encontró en su departamento junto a sus abogadas y un fuerte operativo policial, un hecho que muchos vecinos describen como avasallante. "Yo creo que Wanda colaboró", relata Jacky, quien presenció el inusual movimiento policíaco y jurídico, aunque lo asoció más bien a una intromisión indeseada que a un delito flagrante.
Mientras el eco de ese día todavía retumba en los pasillos, el problema del dron espía sigue desatando comentarios y debates entre los residentes. "Esto no se hace", exclama Jacky, aunque admite tener una cordial relación con los reporteros que valientemente soportan el frío en su cobertura diaria de los sucesos.
Finalmente, toda esta situación parece dejar más interrogantes que respuestas. ¿Qué tan lejos está dispuesta a llegar la prensa para obtener una primicia exclusiva? ¿Cuánto más deberán soportar los vecinos de Wanda Nara estas invasiones a su vida privada? El anonimato y el lujo de antaño ciertamente parecen haberse evaporado, dejando tras de sí una nueva era de vigilancia constante, incómoda y ciertamente, polémica.