EN LLAMAS
Alejandro Fantino tuvo un día de furia y estalló al aire a puro insulto: “Son un pij…”
El conocido conductor televisivo Alejandro Fantino se convirtió en el protagonista de un acrisolado momento en vivo durante la emisión de su programa en Neura. Fantino, con su característico tono vehemente y al límite de la ira, explotó contra las deficiencias de la empresa Autopistas del Sol, en un desahogo que por momentos pareció no tener fin. Era evidente que su paciencia había llegado al límite y, sin lograr contener su enojo, disparó una ráfaga de invectivas que reverberaron a través de las ondas.
Con mirada fija hacia la cámara, Fantino comenzó su discurso incendiario proponiendo un hashtag simbólico "#AutopijasdSol" como manifestación de su descontento con el servicio que considera deficiente. De inmediato, escaló su disgusto describiendo intrincadas conexiones empresariales, mencionando lo que denominó un "tríptico" de intereses italianos, españoles, y argentinos, responsabilizando a una figura ejecutiva nombrada como Ezequiel Fernández.
A lo largo de su apasionada diatriba, Fantino defendió su postura subrayando que su queja no era un capricho personal, sino un reflejo de un problema mayor que afecta a numerosos conductores que transitan por estas rutas todos los días. Afirmó haber sido testigo de accidentes y retrasos constantes que afectan la vida cotidiana de trabajadores, desde fleteros hasta médicos, que padecen las consecuencias de lo que describe como un sistema de autopistas cargado de fallas.
El conductor no se limitó a las quejas superficiales. Procedió a criticar lacunando lo que considera malas prácticas empresariales generalizadas sobre servicios esenciales, elevando su denuncia a otros sectores como el gas y sugerencias sobre deficiencias potenciales en industrias como el cine. Sus palabras estuvieron cargadas de un sentido de injusticia y urgencia.
Casi al final de su intensa exposición, Fantino dejó en claro su determinación de no continuar evadiendo la situación por rutas secundarias o 'colectoras'. Exigió mejoras en los servicios de la autopista y que los beneficiarios económicos de estas concesiones comiencen a invertir más en un adecuado funcionamiento de las mismas. Su cierre resonó como la declaración de un usuario que, ante todo, está agotado por un sistema que considera insostenible.