2025-06-24

UN LUJO

Así es la lujosa mansión de Jorge Lanata en Punta del Este que se disputan sus herederas

Cuando falleció el periodista muchos se preguntaron cómo se dividiría su herencia que había sido muy discutida en los últimos meses de su vida.

La muerte de Jorge Lanata dejó un vacío que no se llena con palabras. A más de seis meses de su partida, su figura sigue marcando la agenda, no solo desde lo periodístico y simbólico, sino también desde el plano patrimonial.

Y uno de los puntos más sensibles de esa herencia es, sin dudas, la casa que el periodista tenía en José Ignacio, Uruguay, una propiedad que lleva impresa su huella en cada rincón.

Bautizada por él mismo como The Old Man & The Sea, en honor a la novela de Hemingway, la vivienda fue más que un simple retiro de verano: era su refugio, su cueva de silencio frente al mar.

Alejada del ruido, pero con una vista privilegiada al horizonte, la casa de Lanata está construida sobre un terreno de 1500 metros cuadrados, con 333 metros cubiertos distribuidos en una planta. Allí se levantan tres dormitorios —uno en suite—, cuatro baños, pileta, parrilla y un comedor vidriado que se abre directamente al océano.

 

La propiedad no solo refleja el buen gusto de Lanata, sino también su estilo de vida más reciente: más introspectivo, calmo, casi contemplativo. Con una decoración sobria y elegante, mezcla de piezas de diseño moderno y detalles típicos de la arquitectura uruguaya, cada espacio parece hablar de él.

Hoy, esa casa está en venta. Cotiza en la exclusiva inmobiliaria Covello a US$2.900.000, y también se ofrece en alquiler por la segunda quincena de enero a US$20.000. ¿El detalle? Se vende completamente amueblada, tal como él la dejó.

Pero no todo es calma en este paisaje. La propiedad de Jorge también se convirtió en el centro de una de las aristas más delicadas del proceso sucesorio.

Según explicó Mauricio D’Alessandro en A la Barbarossa, “corresponde el 33% para cada una de las hijas y otro 33% para Elba. Si hubieran estado casados al momento de la compra, ella se quedaría con el 50%”.

 

Así, The Old Man & The Sea no es solo una postal de lujo o una joya del mercado esteño. Es el retrato más íntimo del último Lanata: un hombre que, tras años de intensidad y polémicas, buscaba algo que parecía esquivo... la paz. Y tal vez, esa casa fue el único lugar donde realmente la encontró.

 

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