TENSIÓN
“Se odian”: Por qué los hijos de Flor Peña y Marley no pueden estar juntos
Desde hace varios años, los famosos argentinos Florencia Peña y Marley comparten una amistad conocida en todo el país. Su relación personal y profesional ha sido una constante en los medios, lo que llevó a muchos a suponer que también sus hijos, Felipe y Mirko, podrían entablar una amistad sólida con el paso del tiempo. Sin embargo, la realidad se presenta de una manera notablemente distinta.
Con apenas quince días de diferencia entre sus nacimientos, tanto Florencia Peña como Marley tenían la ilusión de que sus hijos formarían una entrañable relación, similar a la que ellos han cultivado a través de años de colaboración en la televisión y el espectáculo. Los amigos deseaban que este cariño se transmitiera a la nueva generación, fomentando encuentros frecuentes y vínculos duraderos.
A lo largo de estos años, Florencia ha compartido que, pese a sus esfuerzos, no han podido sembrar ese afecto entre los chicos. En recientes declaraciones, Peña reveló que, lejos de las expectativas, sus hijos "no se soportan", detallando cómo intentaron unirlos de múltiples maneras, pero sin éxito alguno: "Es increíble, porque nacieron apenas con quince días de diferencia. Pensamos que iban a ser mejores amigos, pero realmente no hay forma, no se aguantan", comentó la actriz, un tanto resignada.
La cuestión parece ir más allá de una simple fase momentánea o de diferencias menores. Según relato de ambas familias, desde muy pequeños, aunque era más fácil el acercamiento por la falta de una personalidad completamente definida. Ahora, con personalidades más formadas, cada encuentro representa un desafío: "Felipe no quiere ir a lo de Mirko, y Mirko tampoco desea venir a nuestra casa", ha compartido Florencia, reflejando el distanciamiento emocional que cada uno ha marcado.
Incluso, esta relación tensa ha derivado en la ausencia de eventos sociales de relevancia en las vidas de los niños. Peña relató, entre risas, cómo en más de una ocasión Felipe ha optado por declinar invitaciones a celebraciones en casa de Mirko: "Felipe me dijo claramente: Mamá, no quiero ir a su cumpleaños".
Por su parte, tanto Florencia Peña como Marley han tomado una perspectiva madura en este asunto, entendiendo que no es necesario forzar vínculos si no fluyen naturalemente. Ambos mantienen un sólido lazo de amistad y, lejos de afectar su propia relación, parecen encontrar en estas anécdotas más una fuente de humor que de preocupación: "Nos reímos mucho de esto. Es parte de la vida. No todo tiene que salir como uno lo planea". Reconociendo que lo esencial es el bienestar de sus hijos, mantienen la esperanza de que, con el tiempo, puede que estos pequeños logren concebir un entendimiento amistoso, pero sin que esta idea se convierta en una obligación. Finalmente, la felicidad individual de Felipe y Mirko es lo primordial para ambos padres.