En Viedma también se escuchó el grito nacional contra la condena a Cristina y las políticas de Milei
Como sucedió en diversas ciudades del país, en Viedma cientos de personas se congregaron en plaza San Martín para rechazar la condena de seis años de prisión domiciliaria impuesta a la ex presidenta Cristina Kirchner en el marco de la causa vialidad.
Las actividades comenzaron alrededor de las 17 horas, con una marcha que llevó a los manifestantes hacia el Poder Judicial Federal, recorriendo posteriormente los alrededores.
Más de 500 personas se hicieron presentes con banderas, bombos y redoblantes para expresar su rechazo al fallo judicial y acompañar a la lider justicialista en una de sus horas más difíciles.
En este contexto, NoticiasNet consultó a algunos de los manifestantes sobre sus sus motivaciones para participar. En este orden, Claudia, una mujer de unos 40 años de edad, expresó que “nos queda la certeza de que la ejecución en tiempos electorales tiene claros fines políticos”. Esta opinión resonó entre muchos de los congregados, quienes consideran que el contexto actual influye en el veredicto judicial.
Por su parte, Gustavo manifestó que “lo que ocurrió es un ataque directo a la figura de una referente política, pero además esto constituye una proscripción encubierta. Una vez más vemos que la justicia que se aparta de sus deberes constitucionales para intervenir en política”. Estos sentimientos reflejan un amplio descontento hacia lo que perciben como un uso indebido de la justicia con fines políticos.
Una joven presente en la manifestación destacó que “una vez más el pueblo sale a la calle para expresar su rechazo a las políticas del gobierno nacional encabezado por Javier Milei. Esto que ocurre en Viedma se replicó en todo el país y eso es lo importante”. Este sentimiento de unidad y resistencia entre los ciudadanos resalta la relevancia de la protesta, que se alinea con movimientos similares en otras ciudades argentinas.
La jornada culminó pasadas las 18 con la desconcentración pacífica de los manifestantes, quienes a pesar del frío coparon en buena medida la principal plaza de la capital provincial.