2025-06-10

TENDENCIA

Viral: cuál es la forma correcta de cepillarse los dientes y prevenir problemas de salud

Lo hacés todos los días pensando que es lo correcto… pero podría estar dañando tus dientes en lugar de protegerlos.

Nos enseñaron desde chicos que lavarse los dientes es sinónimo de salud. Que con cepillo, pasta dental y ganas, alcanza. Pero hay algo que casi nadie tiene en cuenta y que puede hacer más mal que bien: el momento exacto en el que te cepillás los dientes. Sí, tal como se lee, hay formas claves y puntuales para que el cepillado sea el correcto, y un video viral lo demuestra.

Para tener una boca sana, es crucial que el cepillado sea efectivo y cumpla una serie de pasos claves. Y es que, aunque muchos no sean conscientes, hay una serie de detalles que tanto la ciencia como los especialistas recomiendan. A continuación repasamos los pasos a seguir:

1) Colocar el cepillo de dientes en ángulo sobre la línea de la encía. Mover suavemente hacia adelante y hacia atrás. Repetir con cada diente.

2) Cepillar la cara interna de cada diente, usando la técnica anteriormente explicada.

3) Utilizar la punta del cepillo para cepillar detrás de cada uno de los dientes anteriores de arriba y de abajo, con especial énfasis en la superficie para masticar de cada diente.

 

4) No olvidar cepillar la lengua. Complementar el cepillado con el uso de hilo dental.

5) Cortar aproximadamente 45 cm de hilo dental y enrollarlo en los dedos medios de ambas manos, dejando unos 12 cm entre uno y otro.

6) Deslizar suavemente entre los dientes hasta llegar por debajo de la línea de la encía.

Por otro lado, aunque uno tenga la rutina de limpieza bien marcada, si se hace justo después de comer -especialmente comidas ácidas- podríamos estar debilitando el esmalte dental sin darte cuenta. Y ahí empieza otro problema que no todos reconocen.

La Asociación Dental Americana lo explica bien clarito: cepillarse dos veces por día, durante dos minutos y con pasta con flúor, es esencial. Pero también lo es esperar al menos una hora después de consumir alimentos o bebidas ácidas, como jugos cítricos, caramelos ácidos, gaseosas o incluso esas bebidas deportivas que prometen energía pero traen un combo de azúcar y acidez que deja temblando al esmalte.

 

¿Por qué? Porque esos ácidos ablandan la capa protectora del diente. Y si te cepillás enseguida, podés terminar arrastrando parte de ese esmalte sin querer. Con el tiempo, eso abre la puerta a caries, sensibilidad dental, sarro e incluso enfermedades en las encías.

¿La solución? Esperar. Literalmente es eso. Dejar que la saliva haga su trabajo, que neutralice los ácidos y permita que el esmalte se recupere antes del cepillado. Parece simple, pero es clave.

Y si a esto le sumás algunos hábitos básicos -como usar hilo dental a diario, cambiar el cepillo cada tres o cuatro meses, no fumar y visitar al dentista con frecuencia- vas a estar haciendo mucho más por tu salud bucal que cualquier enjuague mágico.

Además, si usás aparatos dentales o tenés problemas para sujetar el cepillo, no dudes en pasarte al eléctrico. Hoy hay modelos que hacen todo por vos: mueven las cerdas, cronometrean los dos minutos y hasta avisan si presionás de más.

Porque al final del día, cuidar la sonrisa no se trata solo de estética. Es salud. Y saber el cuándo importa tanto como el cómo.

 

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