Qué pasará con el hombre acusado del incendio intencional del hospital de Viedma
En el mediodía de este miércoles 4, se desarrolló una audiencia en la Sala 5 del Poder Judicial, para pedir la internación provisional del detenido por el incendio en el Hospital Artémides Zatti.
El pedido fue de una internación involuntaria por cuestiones de salud mental, con un informe de los médicos especialistas en este marco.
Fue una audienca reservada, pero se dio a conocer a los medios de comunicación por el caso de relevancia pública.
El juez Guillermo González Sacco presidió la audiencia, con los defensores oficiales Pedro Vega y María Álvarez y la fiscal Paula De Luque.
En este sentido, se resolvió que quede internado temporalmente en el Hospital de Viedma, con tratamiento psiquiátrico, y no se descarta que en los próximos días sea trasladado a un centro psiquiátrico especializado. Posiblemente, sea en Buenos Aires.
El juez González Sacco definió que el sujeto "sea internado provisionalmente por el término de un mes, bajo custodia policial. En principio, en el Hospital Artémides de Zatti, otorgándole al Ministerio de Salud 24 horas a los efectos de que informe, si en ese hospital no sería conveniente su internación proponga otro. Y ahí mismo, se lleve a cabo".
Antecedentes
El sujeto detenido purgó una condena por un homicidio ocurrido en 2011 en esta ciudad. Es oriundo de la localidad de la línea sur Ramos Mexía, por lo que apenas se dio su liberación fue hasta ese lugar. El pueblo se resistió a que viva allí, hubo una colecta de firmas y se lo derivó a esta capital.
En el medio, intentó usurpar una vivienda que está en sucesión entre las calles Guido y Alem.
Además, hay testimonios de varios vecinos que habrían sido víctimas de amenazas por parte de este hombre. Entre ellos, se destaca la declaración de una comerciante del centro de Viedma, quien dijo que este individuo le exigió que le diera una gaseosa gratis. Ante su negativa inmediatamente amenazó con que le iba a prender fuego su kiosco.
La escena fue una premonición de lo que ocurrió en la noche del lunes en instalaciones del Hospital Zatti. El exconvicto, que está bajo tratamiento psiquiátrico, pidió pastillas a viva voz, los profesionales se negaron y dijo en textuales palabras que iba a incendiar todo.
En ese ínterin, habría ido hasta el subsuelo del nosocomio, encendió unas bolsas con un encendedor y las llamas llegaron hasta el tablero eléctrico principal, que dejó sin luz a todo el establecimiento. Muy cerca había tubos de oxígeno y material inflamable, por lo que sólo de casualidad no fue una tragedia.
El pirómano luego huyó hasta la Terminal de Ómnibus, se camufló con un gorro y fue detenido por personal de la Subcomisaria 63.