VIAJES
En fotos: Así fueron las vacaciones de Pedro Alfonso y Paula Chaves con sus hijos
En un giro inusual para la tradicional temporada vacacional de Argentina, la pareja formada por Paula Chaves y Pedro Alfonso decidió romper con la norma y emprender un viaje fuera de lo común junto a sus tres hijos, Olivia, Filipa y Baltazar. Lejos de preocuparse por que el calendario marcara el mes de mayo, una época en la que no se suelen planificar grandes escapadas, ellos eligieron armar las maletas y volar hacia el sol brillante y las playas relucientes de México.
La elección del destino no fue accidental; para Chaves y Alfonso, el paraíso mexicano ofrecía no solo un respiro del agitado mundo profesional del espectáculo, sino también la oportunidad perfecta para conectarse en familia. Tras un arduo periodo de trabajo durante el verano en la temporada de teatro en Córdoba, la pareja sintió que era el momento preciso para unos días de descanso y recreación, lejos del estrés cotidiano.
Según las estadísticas, mayo es un mes poco frecuentado por los turistas argentinos, pero esto poco importó al animoso grupo familiar que buscaba el confort del clima cálido, la serenidad de las playas y la diversión en la piscina. Todo parecía indicar que esta sería una escapada idílica.
Sin embargo, el inicio del viaje presentó desafíos inesperados para Paula Chaves. Aunque dispuesta a disfrutar desde el primer día, una gripe virulenta la obligó a pasar un par de días recluida en la cama del hotel. Aun así, su convalecencia se vio recompensada con un cariñoso reencuentro con sus seres queridos, una vez superados los peores síntomas de su condición: 'Después de dos días en cama, qué importante es valorar la salud y el tiempo compartido con quienes amamos', reflexionó Chaves.
No fueron necesarias muchas palabras para destacar el valor de esta experiencia familiar. Pedro Alfonso también compartió atisbos del viaje a través de las redes sociales, difundiendo la alegría de sus hijos por medio de videos que capturaban momentos especiales de juegos en la playa y risas a orillas de la piscina. De esta manera, la familia mostró cómo unas vacaciones bien planificadas pueden servir de respiro y conexión profunda, permitiéndoles regresar con energías renovadas a sus actividades cotidianas.