Abel Taraborrelli: un emprendedor de Viedma que personaliza sus sahumerios
En el corazón de la ciudad de Viedma, Abel Taraborrelli puso en marcha un emprendimiento singular desde el año 2007 con la producción de sahumerios que llevan su sello adaptándolos a las solicitudes de sus numerosos clientes desde entonces.
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En conversación con Hecho en Viedma de NoticiasNet, lo distingue su compromiso con la artesanía, de hecho, muchos de los productos que ofrece están confeccionados de manera artesanal por él mismo. Al respecto, explicó que “que en el caso de los sahumerios manejo una línea para vender sueltos y me encargo de ponerles el aroma, lo bueno es que lo puedo personalizar y hacerlos con variedades de aroma, a gusto de uno y del cliente”.
Según explicó, “la esencia vienen en muchas variedades, entonces se pueden incursionar en aromas que no se ven o que cuestan conseguir, por ejemplo el sahumerio de chocolate, tengo la esencia para hacerlo. Es una propuesta poco común que viene captado la atención de los clientes”, remarcó.
Además de la variedad de sahumerios y velas, el emprendedor también ofrece elementos de santería hechos a mano, aunque reconoce que algunos artículos, como ciertas imágenes religiosas, son más exclusivos y difíciles de obtener. “En algunos casos puedo aplicar una pátina sobre algunos objetos, dándoles un aspecto diferente, como un cenicero que parece de metal, pero es de yeso, pero lo que son santos y figuras religiosas son exclusivas y no se retocan”, señaló.
Con una trayectoria que se destaca en el sector por sus manos a la obra, supo adaptarse a la demanda de sus clientes: “Empecé vendiendo artesanías y velas, pero a medida que la gente pedía más sahumerios, fui ampliando mi oferta", comentó. Su enfoque personalizado en la atención al cliente le permite orientar a quienes visitan su tienda, especialmente a aquellos que no están familiarizados con la amplia gama de productos.
Para realizar sus productos, este emprendedor dedica un día a la semana para elaborar grandes tandas de producción, asegurándose de que sus sahumerios se sequen adecuadamente. Aunque se pueden fabricar en cualquier época del año, prefiere lanzarse a esta actividad durante el verano.