Elvio Arzan: un pionero de la música y el último operador de una propaladora callejera
Pocas personas pueden contar una historia tan ligada al pulso de una ciudad como Elvio Arzan. A sus 76 años, este viedmense por adopción lleva seis décadas dedicadas a la música con la Banda de la Policía de Río Negro y una trayectoria de más de cuarenta años como la voz de la propaladora callejera que anunció eventos y comercios en Viedma y Carmen de Patagones.
Leer más: La Banda de la Policía puso música a los festejos por el Día de los Jardines en Viedma
Su llegada a Viedma, desde Allen, se remonta a 1964. Siendo un adolescente, su destino dio un giro inesperado en la plaza San Martín. "Un día iba caminando y escuché a la banda de música de la Policía y me puse a mirar por la ventana. Uno de ellos me vio y me preguntó si quería tocar con ellos", relató Elvio en diálogo con NoticiasNet.
A sus apenas 15 años, y con una banda de entonces 17 o 18 integrantes, lo invitaron a tocar "La Retreta del desierto" en la vieja cancha de Sol de Mayo. Ese fue el inicio de una relación que hoy suma 60 años.
"Haber compartido tantos años con los integrantes de la banda me dejó una enseñanza muy grande. Si no hubiese estado con ellos no sé qué podría haber pasado conmigo", reflexionó Arzan, destacando el impacto de la música y la camaradería en su vida. La banda tiene 77 años, casi la misma edad que él, y su pasión sigue intacta. "A los ensayos voy siempre, me encanta la música", afirmó con una sonrisa.
La voz que sonó en las calles de la Comarca
La vida de Elvio Arzan no solo estuvo marcada por las melodías militares, sino también por el inconfundible sonido de su propaladora callejera. "Comencé más o menos en 1981, con las carreras de autos que se hacían en la ruta", recordó. Con dos parlantes y su auto, inició un recorrido diario de cerca de ocho horas por las calles de Viedma y Patagones. "Publicitaba festivales de boxeo, campañas políticas y comercios", explicó, quien dejó esta actividad hace solo dos años.
El trabajo con la propaladora evolucionó con el tiempo. "Antes era más complicado grabar las publicidades. Ahora es más sencillo, te mandan todo por WhatsApp y ya editado", comentó sobre los avances tecnológicos. Sin embargo, lo que nunca cambió fue la confianza que supo ganarse: "Tuve la suerte de tener muchos conocidos que me grababan y también la confianza de los comerciantes".
Con todos sus parlantes y equipos aún guardados, Elvio mantuvo un horario municipal estricto, de 9 a 13 y de 16 a 20:30 horas. Él mismo "armaba todos los textos" y en los últimos tiempos contó con la ayuda de un nieto, quien le "armaba todo en la computadora", sumando la tecnología a una labor tan tradicional.
La historia de Elvio Arzan, que aún mantiene la propaladora en el balneario El Cóndor, es un testimonio vivo de dedicación, pasión y adaptabilidad, uniendo la tradición musical con la evolución de la comunicación en la Comarca Viedma-Patagones.