PROPUESTA DE LA UNRN Y DE LA CASITA NEHUÉN
"Paredes que hablan": un documental recupera la memoria viva del barrio Guido de Viedma
En el Campus de la Sede Atlántica de la Universidad Nacional de Río Negro (UNRN) se presentó ayer el documental “Paredes que hablan”, una producción audiovisual que narra la historia del barrio Guido desde la voz de sus protagonistas.
La atractiva producción audiovisual forma parte del proyecto “El cine comunitario como herramienta de expresión social”, una propuesta conjunta entre la Licenciatura en Comunicación Social de la UNRN y el Festival Internacional de Cine Social del Río Negro recientemente finalizado en esta capital.
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El objetivo del proyecto es promover la formación en comunicación y producción audiovisual comunitaria desde los barrios de Viedma articulando con estudiantes de la carrera y organizaciones territoriales.
Son las abuelas del barrio quienes abren el relato con sus recuerdos: mujeres que llegaron cuando el barrio apenas empezaba a delinearse, y que, junto a sus familias, fueron forjando los cimientos de una comunidad que creció con la llegada de hijos, nietos y bisnietos.
Sus relatos rescatan los esfuerzos, la solidaridad y el compromiso de quienes hicieron posible la vida barrial, en un ejercicio colectivo de memoria, identidad y expresión.
La proyección comenzó con una evocación a las “paredes que hablan”, un concepto que da nombre al documental y que resume el espíritu de la propuesta: intervenir el barrio con imágenes y testimonios que resignifican los espacios comunes.
Las abuelas reconstruyen en sus palabras los primeros años del Guido, marcados por la voluntad de mejorar día a día, el trabajo comunitario y la crianza en comunidad.
Al mismo tiempo, esas voces también expresan preocupaciones actuales: el deterioro del espacio público, la falta de higiene y la conducta de ciertos vecinos, a quienes responsabilizan por problemáticas visibles del presente.
Durante la actividad estuvo presente el intendente Marcos Castro, quien al tomar la palabra expresó que asumía el contenido del documental como un desafío para su gestión. Señaló que muchas de las demandas expresadas en los testimonios —especialmente por las abuelas— interpelan directamente a la responsabilidad municipal, y manifestó su voluntad de trabajar en acciones concretas para atenderlas.
También se pone en valor, a lo largo del documental, la importancia de instituciones como el jardín de infantes y la escuela primaria del barrio, espacios fundamentales que han acompañado la historia de varias generaciones. Las familias destacan su rol en la vida cotidiana, como lugares de contención y encuentro, a los que asistieron sus hijos y a los que hoy concurren sus nietos y bisnietos.
Organización
Participan de la iniciativa La Casita de Nehuén —espacio sociocomunitario del barrio Guido—, el Colectivo Cine Ekesh, la Cooperativa Minga, No Docentes de la UNRN, estudiantes de distintas materias de la carrera como Comunicación Popular y Comunitaria, y el Taller de Teoría y Práctica del Lenguaje Audiovisual.
Además, se sumaron estudiantes de la Escuela de Arte Alcides Biagetti, quienes se encargaron de componer la música y el sonido del documental.
La propuesta tiene como uno de sus ejes centrales el intercambio de saberes entre los jóvenes de La Casita de Nehuén y los estudiantes universitarios. A lo largo de cuatro encuentros, realizados en espacios de la universidad y del barrio, se generaron instancias de trabajo colectivo que culminaron en una intervención barrial pensada por los propios adolescentes del Guido, acompañados por docentes, referentes comunitarios y cineastas.
La experiencia se inscribe en una segunda etapa de trabajo, que comenzó en 2024 con acciones de formación, participación en festivales, producción audiovisual y un programa de streaming desde La Casita de Nehuén.
Este espacio, ubicado a pocas cuadras del campus universitario, lleva adelante actividades de contención, apoyo escolar y talleres para la infancia y la adolescencia. El proyecto busca fortalecer el proceso de desarrollo del cine comunitario en el barrio y, al mismo tiempo, acercar a sus participantes a la universidad.
En diálogo con NoticiasNet, Cristina Cabral, docente de la carrera de Comunicación Social, explicó el sentido de la propuesta: “La propuesta nace del Festival de Cine Social, que ya veníamos trabajando desde antes con La Casita Nehuén, desde la universidad, desde la licenciatura en Comunicación Social, pero este año queríamos producir algo en conjunto”, dijo.
Agregó que la cercanía geográfica entre el barrio y la universidad hizo posible un intercambio fluido: “Los estudiantes fueron a la Casita Nehuén, que es un programa de desarrollo social que está en el barrio Guido, también los adolescentes del barrio Guido vinieron a la universidad, y después hicieron una intervención en el barrio, un día sábado, a la tarde-noche, que fue programada en el marco de ese taller, y pensada por ellos, con sus propuestas, con sus ideas”, dijo.
Finalmente, destacó la importancia del trabajo conjunto: “Lo lindo de todo esto es el trabajo conjunto entre estudiantes y otros espacios comunitarios, que ayuda a los estudiantes a poder trabajar en intervenciones comunitarias, como un espacio también laboral para los estudiantes de la carrera”.