Río Negro se convirtió en un ejemplo a seguir en materia de prevención de suicidios
La Asociación de la Red Argentina de Suicidología Filial Río Negro destacó una estadística, que ubica a nuestro territorio en un porcentaje mucho menor de tasa de suicidios, con respecto al resto de las provincias.
En este sentido, Río Negro registra 5,1% de suicidios por cada 100 mil habitantes, mostrando además una reducción interanual del 20,6% en 2024, según cifras de la "Secretaría de Seguridad Nacional" / SIG "Sistemas de Información Geográfica" / SNIC "Sistema Nacional de Información Criminal" / DEIS y Reportes provinciales).
El cuadro se compone con Río Negro (5,1%) como la provincia más baja, le sigue Misiones con 6,5% y completa el podio Buenos Aires con 7,5%. La más altas son Entre Ríos (19,8%), y La Rioja (15,5%). Mientras que la media nacional es de 9,8 por ciento.
Marcelo Mandri, presidente de la Red Argentina de Suicidología, dijo a NoticiasNet: "Sabemos cómo trabajar, entendimos que primero tenemos que insertarnos desde la comunidad, desde las bases. Logrando la concientización social, para empujar a las instituciones y a los organismos estatales, lo que está dando resultados".
"Nos costó mucho, es mucho trabajo, y sabemos que aún hay mucho por hacer", amplió y explicó: "La Asociación Red Argentina de Suicidología entiende que los cambios se deben realizar desde las bases, porque estos cambios se proyectan en el tiempo a través de las generaciones".
Mandri planteó también: "Cuando se intenta hacer cambios desde la cúpula del poder, desde las instituciones, las que no son estables en sus referentes y los cambios son efímeros y se desvanecen en el tiempo".
"Se invita a todas las instituciones y a sus representantes a tomar seriamente el trabajo de la prevención del suicidio, los resultados se pueden conseguir, simplemente se necesita buena voluntad, utilizando como estandarte el conocimiento y el bien común", sintetizó.
Si necesitas ayuda o conoces a alguien que la requiere, la línea de Asistencia y Prevención al suicidio es el 135. Se recuerda que en nuestra zona hay un Centro de Suicidología que está ubicado en Moreno 839 y también se encuentra disponible la página de Facebook de la Red Argentina de Suicidología.
En un proyecto de comunicación presentado por la senadora del MPN Silvia Sapag en el Congreso durante 2024 señala que "En la Argentina, los suicidios constituyen la segunda causa de muerte en la franja de 10 a 19 años. En el grupo de 15 a 19 años, la mortalidad es más elevada, alcanzando una tasa de 12,7 suicidios cada 100.000 habitantes, siendo la tasa en los varones 18,2 y en las mujeres 5,9. Desde principios de la década de 1990 hasta la actualidad la mortalidad por suicidio en adolescentes se triplicó considerando el conjunto del país".
Señales de alerta
-Habla acerca del suicidio; por ejemplo, hacer afirmaciones como «voy a matarme», «quisiera estar muerto» o «desearía no haber nacido».
-Obtiene los medios para atentar contra tu propia vida, cómo conseguir un arma o almacenar pastillas.
-Retraimiento de la vida social y deseo de estar solo.
-Tiene cambios de humor, como pasar de estar eufórico un día a estar profundamente desalentado al día siguiente.
-Se preocupa por la muerte, por el hecho de morir o por la violencia; desesperanza o impotencia ante una situación o aumenta el consumo de alcohol o de drogas.
-Sufre cambios en la rutina normal, por ejemplo, cambios en la alimentación y en los horarios de sueño.
-Regala sus pertenencias o dejar sus asuntos en orden cuando no existen motivos lógicos para hacerlo o se despide de las personas como si la despedida fuera definitiva.
Suicidio: recomendaciones de prevención
- Desde casa, desde la escuela, desde cada espacio, motivando a las personas para que hablen sobre cómo se sienten.
-Fomentando amistades y relaciones saludables, para que aprendan a manejar situaciones de estrés y dificultad, para que desarrollen habilidades que permitan para afrontar los problemas.
-Estar atentos es la forma de acompañar, el diálogo no es un interrogatorio, sino una herramienta que nos permite compartir un momento con el otro.
-Si la persona no accede a realizar un tratamiento no hay que obligarla. Seguir acompañando, mientras uno mismo realiza una consulta con un profesional.