Una sudestada terminó con crecida del río Negro y mostró otra postal de Viedma
Durante la jornada del martes, los viedmenses que salieron a caminar por la avenida costanera se encontraron con el escenario de una fuerte crecida del río Negro, provocada por las intensas ráfagas de viento principalmente del sur que comenzaron a sentirse en la región desde la tarde del lunes.
Hacia las 13 horas se registró la segunda pleamar del día, con una altura significativamente mayor a la habitual, que anegó gran parte de la zona costera. El agua cubrió por completo los senderos de la amplia costanera capitalina, lo que imposibilitó el paso por el interior del paseo ribereño.
También se vio afectado el sector del muelle de guardavidas, que quedó completamente cubierto, como puede observarse en imágenes tomadas en el lugar. Sin embargo, este encierro por la crecida del río más el empuje marítimo a 39 kilómetros no provocó desbordes que pudiesen perdujicar los sectores aledaños a la costanera.
Este fenómeno, visible en Viedma y en puntos ubicados a pocos kilómetros río arriba, responde al comportamiento del último tramo del curso del río Negro. Allí, el efecto de las mareas extraordinarias registradas en el mar se manifiesta con fuerza, haciendo que las pleamares del río tengan una intensidad comparable a la del océano.
Según los pronósticos meteorológicos, la intensidad de los vientos comenzará a disminuir en las próximas horas. De mantenerse esa tendencia, no se espera que se repitan en lo inmediato mareas como las observadas este martes en la capital rionegrina.