2025-05-23

CONFESIONES

Martina de Gran Hermano relató cómo la afectó subir de peso en el reality

A un mes de su eliminación, la ex participante del reality de Telefe se sinceró sobre cómo padeció los cambios en su cuerpo.

La joven ex participante de Gran Hermano, Martina Pereyra, ha decidido abrirse y compartir su experiencia más intima luego de su paso por el reconocido reality show de Telefe. A sólo un mes de haber sido eliminada, Martina habló tras bastidores en una reciente aparición en el programa de streaming 'No lo piensen tanto' (Multitalent TV).

En su testimonio, Pereyra no solo relató el impacto que tuvo en su cuerpo el confinamiento, sino también las dificultades emocionales que enfrentó debido al aumento de peso que experimentó durante su estancia en la casa de Gran Hermano.

Según sus declaraciones, el entorno del reality la llevó a adoptar hábitos alimenticios provocados más por el aburrimiento y la ansiedad que por una verdadera sensación de hambre. "Allá adentro comías todo el día: de aburrimiento, por ansiedad. Algunos canalizaban fumando; yo no fumo. Y llegó un momento en el que directamente no me entraba la ropa", compartió. La joven contadora no pudo evitar expresar su pesar al recordar lo golpeada que quedó su autoestima por esos cambios físicos.

Martina recordó un comentario que la afectó profundamente, aunque prefirió no repetirlo, indicando cómo este actuó como detonante emocional. "Fue como un disparo. Yo ya me veía, porque estás rodeada de espejos, te das cuenta. Pero cuando lo escuché, morí. Se me vino todo abajo", confesó con profunda tristeza. Desde aquel instante, cada bocado le generaba un sentimiento de ser observada constantemente, describiendo la experiencia como "horrible".

A pesar de la adversidad, Martina pudo recurrir al apoyo psicológico y el de sus compañeros, encontrando en ellos una red de apoyo fundamental. Especialmente, resaltó una conversación con Brian, compañero de la casa, que se tornó decisiva: "Un día me encerró en el cuarto y me preguntó directamente qué me pasaba. Fue la única persona que se dio cuenta de verdad, valoré muchísimo esa charla", explicó Martina, subrayando la importancia de esos vínculos humanos en contextos tan desafiantes.

Con la ayuda de los psicólogos y el soporte emocional de sus compañeros, días después Martina logró superar en parte su temor y comenzó a retomar actividades cotidianas como nadar en la piscina junto a los demás. "Volví a meterme en la pileta, a hablar con las chicas, a prestarnos ropa. Siempre fui bastante insegura con mi cuerpo, pero nunca lo había dicho en voz alta", reconoció.

Y es que para la joven, la experiencia en la casa fue como volver a enfrentarse a los "fantasmas del pasado", de los cuales confiesa haber aprendido valiosas lecciones respecto a la resiliencia y fortaleza mental. "Tenés que ser muy fuerte mentalmente, porque si no, no te levantás más", concluyó tajantemente.

 

 

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