Pusieron en valor la acción positiva de los humedales del Valle Inferior del río Negro
En una destacada iniciativa por la conservación y revalorización de los humedales, se desarrolla en el Centro Universitario Regional Zona Atlántica y Sur (CURZAS) un proyecto de extensión denominado "Puesta en Valor de los Ecosistemas Acuáticos del Valle Inferior del Río Negro".
En conversación con NoticiasNet, la estudiante Ariadna Martínez García, alumna de la Licenciatura en Gestión de Empresas Agropecuarias, junto a la docente y directora Julieta Palacios y la codirectora Silvina Iribarne, comentaron que este proyecto busca generar conciencia y compromiso en las nuevas generaciones sobre la importancia de los humedales y la biodiversidad, en especial en áreas como Viedma y la vecina localidad de San Javier.
Con un enfoque claro hacia la educación ambiental, el equipo trabaja en colaboración con varias escuelas de la región, promoviendo la figura de "guardianas del agua y los humedales". El objetivo central del proyecto es revalorizar los humedales locales, remanentes de lo que fue la laguna El Juncal, y fomentar su conservación. Uno de los ejemplos más significativos es el humedal de San Javier, que había sido transformado en un basural, pero gracias al esfuerzo de los vecinos fue recuperado y revitalizado.
En tal sentido, señalaron que “en la zona hay muchos humedales, que son remanentes de lo que fue la laguna El Juncal, el más conocido es el de San Javier que se había convertido en un basural, pero que fue recuperado por los propios vecinos. Después otro muy conocido es el de la Chacra Experimental, en el predio del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) es otro. En cada uno hay mucha fauna, muchas aves que los utilizan para poder alimentarse o bien para descansar y luego seguir migrando a otros lugares. Por eso es de gran importancia en cuanto a la biodiversidad”.
Según explicaron, los humedales son vitales para la fauna local, especialmente para una amplia variedad de aves que los utilizan como fuente de alimento y lugar de descanso durante sus migraciones. La diversidad biológica que albergan es crucial, ya que muchos de estos espacios fueron sido identificados como puntos estratégicos para aves migratorias, algunas incluso provenientes del Ártico.
Teniendo en cuenta la importancia, el proyecto incluye actividades prácticas con los estudiantes de las escuelas primerias y secundarias de la región, quienes tienen la oportunidad de estudiar el agua, realizar muestreos y conocer de cerca los humedales.
Las experiencias son enriquecedoras, ya que permiten observar cómo varía la flora y fauna según las estaciones del año y el caudal de agua disponible, lo que a su vez afecta la presencia de diferentes especies de aves. Por ejemplo, la nidificación de aves como el tero plantea la necesidad de tener precaución durante las visitas a estos ecosistemas.
Además, se pone de relieve la importancia de monitorear estos espacios, ya que la desaparición de ciertas aves migratorias es un indicador de cambios ambientales preocupantes. A través de esta labor, el equipo no solo educa, sino que también empodera a los jóvenes para que se conviertan en defensores de sus ecosistemas locales.
Al respecto, explicaron que “de acuerdo a la estación del año y la cantidad de agua que tengan van variando, tanto la flora como la fauna. Hay aves residentes y otras que están en temporada de nidificación, por eso hay que tener cuidado de no pisar los huevos de, por ejemplo, el tero que nidifica en el suelo”.
En cuanto a las aves migradoras patagónicas, señalaron que “los más interesante que vimos fue las aves migradoras del ártico, que vuelan buscando lugares para alimentarse porque van hasta Tierra del Fuego y de pasada eligen estos humedales para comer y luego siguen. Entonces los humedales son indicadores porque por ejemplo hay aves migradoras que hace tres años no vemos, entonces eso es un indicador de que algo sucede en el ambiente, de que algún cambio se ha registrado”.
El éxito de la recuperación del humedal de San Javier es un claro ejemplo de cómo la comunidad puede unirse para cuidar y valorar su entorno. Hoy, este espacio no sólo a puesto en valor su belleza natural sino que también se ha posicionado como un punto de referencia en la sensibilización ambiental dentro de la región.
Con iniciativas como estas, la esperanza de un futuro más sostenible para los ecosistemas acuáticos del Valle Inferior del río Negro se vuelve cada día más tangible.