MANZANAS Y PERAS
Productores frutícolas advierten sobre una crítica situación en Río Negro y Neuquén
La producción frutícola en el Alto Valle, particularmente la de peras y manzanas, atraviesa un escenario crítico en este primer cuatrimestre del año.
Sebastián Hernández, presidente de la Federación de Productores de Río Negro y Neuquén, describió un panorama alarmante para el sector, con énfasis en la pérdida de rentabilidad y la imposibilidad de cubrir los costos básicos de la actividad.
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En diálogo con el programa Tocá Madera de Radio Noticias, Hernández diferenció la situación de ambos cultivos: "En los últimos años el caballito de batalla fue la manzana, generando que el productor pudiera seguir trabajando, es decir, aunque la pera no le daba el número, la manzana subsidiaba a la pera e iba traccionando la actividad. Hoy, con valores mucho más bajos, el resultado es negativo totalmente", dijo.
Según el dirigente, mientras la manzana venía sosteniéndose en valores medianamente aceptables, la producción de peras se volvió directamente inviable. “Nosotros no podemos competir con el mundo porque somos caros, y terminábamos teniendo, el doble más caro que China”, aseguró. Y advirtió: “Es imposible vender una pera al mundo a 18 dólares cuando el resto lo hace a 8 o 9”.
Hernández también vinculó la caída de rentabilidad con la baja en el consumo interno: “La manzana venía medianamente bien, venía con precios que se sostenían… pero cayó mucho el consumo. Hay crisis económica y hay menos consumo”, destacó.
Para intentar sostener la actividad, se gestionaron fondos de asistencia financiera que, según explicó, llegaron en abril: “Se consiguieron 5.000 millones que vinieron del gobierno nacional, a acompañar el financiamiento a los productores para terminar de pagar la cosecha”. Sin embargo, advirtió que la ayuda no resuelve el problema de fondo.
Hernández consideró que el problema estructural está en los costos internos y la presión impositiva. “La única manera es que nos bajen los costos internos y de esa manera poder ser competitivos y que la actividad empiece a traccionar. No hay otra forma”, agregó.
Entre los ejemplos, se refirió a la carga tributaria en servicios esenciales como la energía: “En la tarifa eléctrica hay un 10% que se va en impuestos: un 6% de uso aéreo que cobran los municipios y un 4% de ingresos brutos que cobra la provincia. Eso en una actividad que necesita energía para mantener el frío, guardar la producción… un 10% es mucha plata”, refirió el dirigente.
Criticó que “el Estado se lleva el 60%” de la renta de la actividad. “Te diría que el 80-90% de responsabilidad es del Gobierno Nacional, en función de que durante décadas y gobiernos ninguno pudo resolver el tema impositivo de nuestra actividad y de todas las economías regionales”, expresó, extendiendo también el señalamiento a los gobiernos provinciales y municipales.
En relación al impacto del tipo de cambio, sostuvo que el levantamiento del cepo y el acortamiento de la brecha entre el dólar oficial y el paralelo no implicaron mejoras para el sector: “El dólar libre… está en un valor que para nosotros no es el adecuado, por los altos costos internos que tenemos, nos termina perjudicando”, dijo.
También mencionó que el encarecimiento de los insumos en dólares afecta gravemente al productor. “Un tractor que históricamente valía 29, 30 mil dólares, hoy está valiendo 54 mil dólares. ¿Y a dónde se acomodó el dólar? ¿Lo bajaron? No, no lo bajaron”, señaló. Y agregó: “Para poder funcionar, para compensar el costo interno que tenemos, tendríamos que estar hablando de un dólar de 2.500, por lo menos”.