CONTROVERSIA
La bronca de Cami Homs por las críticas al pasear a su hija de 6 en un cochecito: “Lo va a usar hasta…”
En las redes sociales, una inesperada controversia ha surgido a raíz de una simple fotografía compartida por la influencer Cami Homs, quien recientemente fue objeto de críticas por llevar a sus hijos de 3 y 6 años en un cochecito de paseo. La imagen, en blanco y negro, mostró a sus hijos disfrutando del paseo, una acción que muchos consideraron fuera de lo común para sus edades.
La polémica se desató entre los usuarios de las redes, quienes argumentan que a esa edad los niños ya deberían poder caminar por su cuenta. Estos cuestionamientos no tardaron en encontrar respuesta por parte de Cami Homs, quien decidió no quedarse callada ante tales acusaciones. En lugar de ignorar los comentarios, Homs defendió su decisión asegurando que la utilización del cochecito está basada en la comodidad y no en la falta de ganas de sus hijos de caminar.
“Mis hijos lo usarán hasta cuando ellos quieran. Es una solución práctica que nos permite disfrutar de nuestras salidas sin interrupciones ni quejas constantes de cansancio. Como madre, intento hacer lo mejor para su bienestar”, expresó Cami. Sus palabras no detuvieron el flujo de críticas, pero reafirmaron su postura de que cada padre tiene derecho a decidir lo que considera mejor para sus hijos.
El incidente refleja una tendencia cada vez más común en la era de las redes sociales: la de opinar sin filtros sobre las vidas ajenas basados solo en fragmentos de información. Muchos críticos afirman que decisiones como la de Cami contribuyen a lo que denominan una "generación de cristal", mientras que otros la defienden, argumentando que la crianza no tiene una guía única y válida para cada caso.
El dilema de Cami Homs se une a la lista de temas generacionales donde las prácticas de crianza se han vuelto un tema de intenso escrutinio publico. Ante la proliferación de juicios precipitados en línea, queda la reflexión sobre cómo la exposición en redes sociales puede afectar tanto a padres como a niños, y si es justo someter cada aspecto de la vida personal al escrutinio público.