EMOTIVO RELATO
El día en el que Jana Maradona conoció a su papá Diego
Jana Maradona ha roto su habitual silencio para compartir un episodio crucial de su vida: el primer encuentro con su padre, Diego Maradona. Este relato ocurre en el contexto del juicio que intenta esclarecer la responsabilidad medical en la muerte del astro del fútbol. Durante una visita al programa en línea Gelatina, Jana, de 25 años, recordó aquel día después de años de recelo y reflexión.
«Para mí, mi papá era un monstruo», dice sin tapujos, hablando de cómo percibía la imagen de Diego tanto por su vida pública como por la desconexión personal. Con 18 años, finalmente decidió enfrentar esa figura imponente: sabía que Maradona estaba en un gimnasio cercano, así que se personó allí con determinación. En la recepción, se presentó como su hija, solicitando verlo a solas. "No hay cámaras afuera", fue su argumento.
Descubrió en pocos minutos que la vulnerabilidad también caracteriza a las leyendas. Tras un abrazo emocionante y palabras de perdón de ambos lados, la figura mitificada de su padre colapsó en una imagen más humana: un hombre en busca de reconciliación.Si bien legalmente fue reconocida como hija en 2014, Jana deseaba más que una validación abstracta; buscaba el auténtico reconocimiento emocional que logró en ese gimnasio. "¿Soy tu hija?", le preguntó. Diego, al mirarla, le aseguró: "¿Cómo no vas a ser mi hija, si sos igual a mí?", un momento que significó un puente emotivo entre sus mundos.
Después incluso, empezó una relación que los llevó a destinos como Dubái, aunque permanecer impoluta ante la atención mediática era su elección.Trazar una relación cercana con sus hermanas, Dalma y Gianinna, ha sido más desafiante. Sin embargo, en los tribunales de San Isidro, el juicio crea un espacio común para enfrentarse al dolor compartido y los eventos que rodearon la muerte del legendario número diez.
Mientas tanto, con la fortaleza que heredó de ambos padres, Jana busca seguir adelante, marcando su propio destino en Uruguay, donde se ha establecido y emprendido en el mundo del maquillaje. Su historia resuena como un testamento a la complejidad de las relaciones familiares bajo los reflectores, y el poder del perdón.