Un operativo despertó miradas esquivas en la Terminal de Viedma
La escena fue digna de película: uniformes, patrulleros, tránsito cortado y un ir y venir constante de efectivos inspeccionando cada rincón de los ómnibus. Fue lo que se vivió durante la tarde del lunes en la terminal de ómnibus de Viedma, donde un control de rutina realizado por la Policía Federal Argentina y la Policía de Río Negro sorprendió a más de un vecino desprevenido.
“¿Pasó algo grave?”, “¿Están buscando a alguien?”, se escuchó murmurar entre los curiosos que se acercaban al vallado, entre miradas para un lado y para el otro. La tensión inicial contrastó con el desarrollo del procedimiento: no hubo hallazgos, ni sustancias ilegales, ni personas detenidas. Pero el operativo, por su magnitud, no pasó desapercibido.
El control se realizó en inmediaciones de la terminal, con foco en la revisión de vehículos de transporte de pasajeros y equipaje. Participaron móviles identificables de ambas fuerzas y personal entrenado en narcotráfico y control de documentación.
“Se trató de un procedimiento preventivo, de rutina, dentro de los controles habituales que se hacen en puntos de alto tránsito de personas”, explicaron fuentes cercanas al operativo.
Los efectivos inspeccionaron varios micros de media y larga distancia que llegaron a la Comarca para realizar inspecciones visuales, con escáneres portátiles y perros, tanto en las bodegas como en el interior de los vehículos. También se verificó la documentación de choferes y pasajeros.
Finalmente, y tras más de dos horas de operativo, las autoridades confirmaron que no se detectaron irregularidades, sustancias prohibidas ni situaciones sospechosas. Todo concluyó en tranquilidad, aunque el despliegue dejó su marca en la rutina de la ciudad.