CONTROVERSIA
La picante opinión de Viviana Canosa sobre el escándalo de Lizy Tagliani en Olga
Lizy Tagliani se encuentra en el ojo de la tormenta tras una serie de incidencias que han captado la atención del público. Recientemente, la conductora fue protagonista de un momento de tensión durante su programa de streaming "El Fin del Mundo". El conflicto se originó a raíz de un problema de transmisión que derivó en un acalorado intercambio de palabras con uno de los operadores. Este incidente, que muchos han calificado como un exabrupto, desató una cadena de reacciones en el mundo del espectáculo.
Viviana Canosa, conocida por sus contundentes opiniones, no dejó pasar la oportunidad para expresar su parecer sobre lo ocurrido. Durante su programa en El Trece, Canosa aprovechó para discutir el problema más grande del maltrato en los medios y para cuestionar a su antigua amiga Tagliani. Canosa señaló: "Si fuera un chiste lo hubieran cortado en YouTube ¿o hubieran dejado el chiste como dejan todo?", sugiriendo que la eliminación del video del altercado en las redes de Olga era una prueba de la gravedad del incidente.
Débora D´Amato, también presente en el debate, se sumó al juicio diciendo que Tagliani tiene un "modo soberbio y despectivo". D'Amato recordó un episodio anterior en el que Lizy se amparó en el humor para justificar comentarios inconvenientes durante un programa con Susana Giménez. Para muchos, estas reacciones demuestran una problemática más profunda de comportamiento y profesionalismo dentro del mundo televisivo.
Canosa evocó sus propios años de experiencia, comparando la situación con la cultura laboral que ella vivió bajo la dirección de Gerardo Sofovich, conocida por su ambiente tenso. "Era muy violenta nuestra época en la televisión, hasta no hace mucho tiempo", rememoró. Con esto, la conductora quiso dar a entender que algunas de las actitudes agresivas vistas hoy en día tienen raíces en esas prácticas pasadas.
A pesar de las críticas, Lizy Tagliani ha preferido restar importancia al asunto ante las cámaras de "Intrusos", negando que el incidente mencione una fractura mayor en sus relaciones profesionales. Muchos no obstante, se preguntan si esta actitud de "lavarse las manos" es adecuada o si debería concluir en una reflexión más profunda sobre el trato en el ámbito laboral del entretenimiento. Debido a estos resultados, varios sugieren que situaciones como la de Olga podrían invitar a una reevaluación de ciertos hábitos y normas tácitas que aún persisten en la industria mediática.