De Viedma a El Bolsón: lengas de laboratorio para sanar bosques heridos
En un laboratorio ubicado a orillas del río Negro, en la ciudad de Viedma, se cultivan las futuras lengas que ayudarán a reforestar El Bolsón, una de las regiones más castigadas por los incendios forestales Se trata de una iniciativa del Ministerio de Desarrollo Económico y Productivo de Río Negro, a través de su Subsecretaría de Recursos Forestales, que busca restaurar bosques nativos con especies resilientes y adaptadas al cambio climático.
El proyecto tiene como protagonista a la lenga (Nothofagus pumilio), una especie autóctona de la cordillera andina, de alto valor ecológico, cuya regeneración natural es lenta y difícil por la escasez de semillas y las condiciones de su entorno. Para enfrentar ese desafío, el equipo técnico del vivero provincial comenzó a trabajar con reproducción vegetativa en laboratorio, una técnica que permite multiplicar plantas sin depender de semillas.
“El objetivo es contar con más ejemplares adaptados a nuestras condiciones para reforestar y recuperar nuestros bosques. Esta especie tiene un gran potencial para enfrentar los efectos del cambio climático y los incendios forestales”, explicó Claudia Contreras, subsecretaria del área.
La iniciativa se basa en la micropropagación: pequeños brotes clonados a partir de plantas madre, criados en condiciones controladas y con genética regional. “Reproducir lenga en nuestro laboratorio es un paso clave para responder ante emergencias ambientales con especies nativas y resilientes”, destacó el ingeniero agrónomo Mauricio Vocos, a cargo del laboratorio en Viedma.
Por su parte, el Ing. Darío Schumann, también integrante del proyecto, subrayó que “los bosques de lenga fueron muy afectados por los incendios y son los más difíciles de regenerar”. Además, recordó que no siempre hay disponibilidad de semillas por las condiciones naturales del ecosistema: “Por eso, avanzar en estas técnicas es fundamental”.
El proceso de reproducción y adaptación continuará durante este año y se espera que las primeras plantaciones en suelo cordillerano se realicen a fines de 2025.