ESCÁNDALO
Tomás Méndez reculó con Flor Peña y contó los secretos de la denuncia de Viviana Canosa
En el mundo del espectáculo argentino, los escándalos suelen aparecer como tormentas repentinas que remecen el ambiente mediático. Uno de los protagonistas más recientes de estas convulsiones ha sido Tomás Méndez, un periodista que se encontró en el ojo del huracán tras revelar una serie de nombres implicados en una denuncia supuestamente hecha por Viviana Canosa.
El revuelo no tardó en escalar, cuando los nombres vinculados comenzaron a desmentir cualquier tipo de involucramiento en la causa, lo que sumó presión sobre Méndez y su decisión de hacer pública la lista sin tener pruebas concluyentes. La situación no sólo impactó a los mencionados, sino que también alcanzó indirectamente a la conductora Flor de la V, quien había prestado su espacio para la revelación de este contenido explosivo.
Desde entonces, el clima se ha distendido un poco, gracias a que las instituciones judiciales tomaron cartas en el asunto y comenzaron las investigaciones pertinentes. Sin embargo, ello no evitó que Tomás Méndez quedara en el epicentro del escándalo que él mismo había avivado con su noticia. Las críticas no tardaron en acumularse en su contra, y la necesidad de defender su accionar se hizo inminente. "Yo no estoy enjuiciando a nadie," declaró Méndez. "Esto deviene de la denuncia de Viviana Canosa".
Lo paradójico es que aquel escándalo que prometía traer más cola, tomando en cuenta la atención mediática que había acaparado, parece estar perdiendo tracción. Méndez, quien sembró dudas sobre la validez de la denuncia, sugirió que "no pasará a mayores" al recalcar que, en su opinión, las acusaciones eran "completamente sosa" y habían sido ciertas fallas administrativas las que permitieron que tomara vuelo una operación de esa magnitud.
El eco de la controversia impactó de manera notable a Florencia Peña, otro rostro conocido del espectáculo que había sido señalado por Méndez. En una autorreflexión sobre cómo la afectaron las declaraciones tormentosas, Méndez admitió "Está bien que Florencia Peña se sienta molesta, pero el verdadero foco del enojo debería estar en aquellos que realmente controlan el destino de los medios". Ensanchando así el debate sobre el poder de los medios y la dirección hacia donde deben enfocarse las quejas cuando surgen distorsiones en la información.