NUEVO ESQUEMA DE ASISTENCIA
El Gobierno se comprometió con el FMI a reducir la cantidad de hogares con subsidios de luz
En Argentina, casi 9,5 millones de hogares reciben subsidios en las tarifas de electricidad, lo que representa aproximadamente seis de cada diez hogares a nivel nacional, de acuerdo a los recientes datos del Registro de Acceso a los Subsidios a la Energía (RASE). Tras el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), el gobierno de Javier Milei asumió el compromiso de reestructurar los subsidios a la energía con el objetivo de racionalizar el gasto público y reducir el número de beneficiarios, especialmente aquellos catalogados dentro del sector de ingresos medios. Para finales de año se prevé que el gobierno presente un nuevo esquema que podría inclinarse hacia una desregulación del sistema eléctrico.
Este programa aplica a un total de 16.375.270 usuarios de electricidad en todo el territorio argentino, categorizados en tres niveles según su capacidad económica: nivel alto (Nivel 1) que paga la tarifa plena, un grupo minoritario; nivel bajo (Nivel 2) que recibe un nivel alto de asistencia dadas sus limitaciones económicas; y nivel medio (Nivel 3), que cuenta con un subsidio menor y un consumo más bajo subsidiado. Actualmente, un significativo 60% de los usuarios residenciales reciben algún tipo de subsidio, siendo la electricidad un componente esencial de estos beneficios debido a su alcance en el país.
Es importante subrayar que el creciente costo de estos subsidios energéticos condujo a un gasto de aproximadamente 6.252 millones de dólares durante el año pasado. Según análisis de Economía y Energía, esto significó una reducción del 35% del gasto en comparación con 2023. En concreto, la incidencia de los subsidios energéticos sobre el Producto Bruto Interno (PBI) argentino fue del 1%, registrando el nivel más bajo desde 2009. Con la finalidad de continuar esta tendencia a la baja, el gobierno busca implementar un enfoque aún más riguroso hacia 2025, con una proyección de reducción de los subsidios del sector energético a 4.433 millones de dólares que representarían el 0,7% del PBI.
En una movida por redefinir la ayuda social energética, es posible que cerca de 3,2 millones de usuarios pertenecientes a la clase media dejen de recibir subsidios en el caso de la electricidad. El enfoque consiste en destinar la asistencia únicamente a los hogares catalogados como vulnerables, a medida que la administración se esfuerza por superar desafíos asociados a la escasez de datos precisos sobre la situación económica de los beneficiarios. Este cambio apunta no sólo a la eficiencia social del gasto público, sino también al saneamiento de las cuentas fiscales en un año electoral.
Indudablemente, el rediseño del régimen de subsidios será gradual y se enmarca en una compleja arena política y económica, con variables como la inflación y el tipo de cambio inconcluso. La Secretaría de Energía, liderada por María Tettamanti, será la responsable de ejecutar este desafío administrativo sin cambios en lo que queda del año.