2025-04-16

Nuevas especies, viejos problemas: la pesca en la desembocadura del río Negro

Un estudio revela la rica diversidad de peces en la zona y advierte sobre vacíos legales en su protección.

Víctor Ulloa, flamante Licenciado en Ciencias del Ambiente de la Universidad Nacional de Río Negro (UNRN)-Sede Atlántica, presentó una exhaustiva tesis sobre la "Diversidad de peces en el estuario externo del Río Negro", un trabajo pionero que identificó nuevas especies en la zona y puso de manifiesto la necesidad urgente de una regulación pesquera más efectiva para la provincia. En diálogo con NoticiasNet, el joven investigador compartió los detalles y las conclusiones de su relevante estudio.

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La inquietud por conocer la fauna íctica de la desembocadura del río Negro surgió en 2018, cuando Ulloa buscaba un tema para su investigación. "En ese laboratorio está la Dra. Andrea Tombari quien me comentó que estaba trabajando con las especies ícticas (peces) del río Negro y captó mi atención", relató sobre su acercamiento al Laboratorio de Bioecología y Calidad Ambiental Acuática de la UNRN.

"Había un vacío de información en cuanto a qué especies hay presentes en la desembocadura (que pertenece al estuario externo) y cuál era el rol ecológico de las mismas. Entonces surgió la idea de elegir ese tema", explicó Ulloa, cuyo trabajo se enmarca en el objetivo de "realizar un estudio base para que sirva de herramienta para una posible gestión de los recursos ícticos".

Tras cuatro muestreos estacionales, la investigación de Ulloa reveló la presencia de 11 especies de peces, de las cuales cuatro fueron identificadas por primera vez en el estuario externo del río Negro: la anchoíta (Engraulis anchoita), la saraca (Brevoortia aurea), la saraquita (Ramnogaster arcuata) y la nototenia (Patagonotothen sima). También se detectaron dos especies exóticas: la carpa (Cyprinus carpio) y el salmón chinook (Oncorhynchus tshawytscha). Un dato destacado es que el pejerrey de mar (Odontesthes argentinensis) fue la única especie registrada en todas las estaciones y es una de las preferidas por los pescadores.

Complementando sus muestreos con información proporcionada por pescadores locales, Ulloa logró registrar un total de 29 especies para el estuario externo del río Negro. De este total, un 72% (21 especies) presenta valor comercial y es apto para el consumo humano. Sin embargo, la situación de conservación de estas especies es preocupante: 17 de ellas figuran en la Red List de la IUCN en diferentes categorías de amenaza, desde "en peligro crítico" hasta "vulnerable". Un significativo 40% se clasifica como "indefinido" por falta de datos sobre su estado.

La tesis también analizó la legislación vigente en materia de gestión pesquera en Río Negro, centrándose en la Ley N° 5706, promulgada en 2023. El flamante licenciado cuestionó varios aspectos de esta normativa, señalando la falta de mención de las especies autorizadas para la captura, las tallas mínimas y los volúmenes máximos de capturas diarias, así como la falta de fundamentación para las restricciones. Además, criticó la habilitación de la pesca con devolución de tiburones sin información clara sobre su estado de conservación y la omisión del gatuzo, una especie en peligro crítico de extinción.

Otro punto crítico abordado por Ulloa fue la Ordenanza N° 7326 del Concejo Deliberante de Viedma, que prohíbe el uso de trasmallos solo durante la temporada de verano para evitar accidentes con bañistas. El investigador advirtió que el uso no prohibido de trasmallos representa un grave peligro para la fauna marina, incluyendo aves, lobos marinos y el delfín franciscana, una especie en peligro de extinción que frecuentemente queda atrapada en estas redes tanto en la desembocadura como en las playas cercanas. "En conclusión, el trasmallo debería estar prohibido en todo momento y lugar", sentenció.

Las conclusiones son contundentes: el estuario externo del río Negro es una zona crucial de cría y alimentación para numerosas especies de valor comercial, muchas de las cuales son a su vez alimento de especies amenazadas como el delfín franciscana y el lobo marino. "Por eso es importante tener una reglamentación clara en cuanto al manejo del recurso pesquero porque protegiendo a los peces estamos cuidando indirectamente a las otras especies que están en el nivel superior de la cadena trófica. Y más aún en la zona del Estuario externo del río Negro que tiene muchos pedidos de que sea una Reserva Natural", enfatizó.

Finalmente, Ulloa destacó la importancia de la colaboración con la comunidad pesquera y la necesidad de continuar investigando la diversidad íctica del estuario con diversas técnicas de muestreo para obtener una información más completa. "Ya que no se puede proteger ni cuidar lo que no se conoce", concluyó.

El flamante Licenciado en Ciencias del Ambiente expresó su profundo agradecimiento a la UNRN por la oportunidad de su formación gratuita, a sus directoras de tesis, la Licenciada Aimé Funes y la Doctora Andrea Tombari, a sus compañeros de laboratorio y a todos los pescadores que contribuyeron con su conocimiento a esta valiosa investigación que sienta las bases para una gestión más sostenible de los recursos pesqueros.

 

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