SALUD MENTAL
Alzheimer: lo primero que una persona empieza a olvidar antes de padecer la enfermedad
La enfermedad de Alzheimer es una dolencia neurodegenerativa que se convierte en una de las principales causas de discapacidad y dependencia entre las personas mayores en todo el mundo. La Asociación del Alzheimer ha estado a la vanguardia de la investigación sobre esta enfermedad, y ha arrojado luz sobre los síntomas iniciales a los que se deben prestar atención. Según el informe de esta organización, uno de los primeros y más infalibles signos del Alzheimer es el deterioro en la capacidad de la memoria a corto plazo. "Los pacientes a menudo olvidan eventos recientes o información que acaban de aprender", señala el informe, destacando el carácter progresivo de esta forma de olvido.
Este problema de memoria es sólo uno de los diez síntomas que se identifican como indicadores potenciales de la aparición del Alzheimer. Además de perder recuerdos recientes, las personas afectadas comienzan a enfrentarse a serias dificultades para resolver problemas cotidianos, que antes no representaban ningún obstáculo para ellos. Algo tan simple como no recordar el procedimiento de una receta familiar o manejar las cuentas del hogar puede volverse un desafío abrumador, lo que ilustra el impacto devastador que esta enfermedad puede tener en la vida diaria del paciente.
Otro síntoma crítico es la dificultad para realizar tareas cotidianas. Esto no sólo se limita al trabajo o al hogar, donde las rutinas pueden verse afectadas por olvidos constantes, sino que también se extiende a la comprensión espacial y temporal de los individuos aquejados por el Alzheimer. En muchos casos, las personas con la enfermedad se desorientan, no son capaces de recordar fechas ni ubicaciones, y pueden olvidar completamente dónde están y cómo llegaron ahí. Estos lapsos son desconcertantes para los propios pacientes, y también para sus familiares y cuidadores, quienes deben adaptarse al constante riesgo de errancia (el hábito de caminar sin rumbo fijo que tienen estos pacientes).
Un fenómeno igualmente preocupante es la alteración del lenguaje, que se manifiesta en dificultades tanto para comprender conversaciones como para encontrar las palabras adecuadas. Este problema lingüístico es particularmente frustrante para los afectados, ya que, coloquialmente hablando, "saben lo que quieren decir, pero no pueden encontrar las palabras para decirlo". Un ejemplo que proporciona el informe es que, en lugar de "lápiz", una persona podría referirse a este objeto como "un palito para escribir".
Colocar objetos fuera de lugar: es común que los pacientes con Alzheimer pierdan cosas y no puedan recordar sus pasos anteriores para encontrarlas.
Finalmente, a medida que la enfermedad progresa, también se ven alterados el juicio y la personalidad de los pacientes. Las decisiones impulsivas y las acciones fuera de lo normal se vuelven cada vez más comunes, dejando a las personas vulnerables a estafas o malas decisiones financieras. También suelen experimentar cambios drásticos en su humor y personalidad, convirtiéndose en personas más irritables, ansiosas e incluso desconfiadas de su entorno. Estos cambios pueden ser especialmente desafiantes de afrontar tanto para los seres queridos del paciente como para los cuidadores profesionales, que deben encontrar nuevas formas de ayudar y apoyar a aquellos que enfrentan esta enfermedad devastadora.