Una despedida llena de amor, música y dignidad: “Como un padre, me tocó cuidar de mi hermano”
El sábado se conoció el fallecimiento de Raúl Eduardo Farías, el músico argentino radicado en Viedma que durante años recorrió escenarios internacionales con su grupo Hermanos Farías. Bajo el nombre artístico de Newén, que en mapuche significa “fuerza”, Raúl compartió su talento con públicos de Europa y América Latina. Pero en sus últimos años, lejos de los escenarios, enfrentó una batalla silenciosa contra el Alzheimer, acompañado por el amor incondicional de su familia.
Su hermano Edelmiro Farías, el reconocido músico, publicó una carta en Facebook que rápidamente repercutió por su sinceridad, ternura y dolor. Más que hablar del artista, eligió recordar al ser humano vulnerable que acompañó en el momento más difícil de su vida.
“Se llama Alzheimer la enfermedad que improvisamente atacó a mi hermano Raúl Farías (…) Fue todo en soledad y en silencio lo que él tuvo que sufrir, y los que estábamos cerca de él caíamos en el abismo de la aflicción junto con él”, escribió Edelmiro.
La publicación, titulada “Con él y con el Alzheimer”, narra con crudeza y sensibilidad el día a día de la enfermedad, y cómo Edelmiro debió convertirse en cuidador, protector y sostén emocional.
“Desaparecí horas, días y semanas enteras con él, porque siempre alguien tenía que estar con él. (…) Era un niño con un cuerpo de adulto. Como un padre, me tocó cuidar de mi hermano Raúl”.
La carta también expone el cansancio físico y emocional, la ausencia de ciertos apoyos y la necesidad de hablar de la enfermedad sin eufemismos.
“No son suficientes las palabras, el dinero ni las plegarias. (…) Estoy agotado en todas mis partes vitales y espirituales, pero feliz porque dejó de sufrir, de ser humillado y, en algunos casos, maltratado”.
Raúl vivió sus últimos años en la casa materna en Viedma, donde recibió los cuidados necesarios mientras el Alzheimer avanzaba. No podía valerse por sí mismo: necesitaba ayuda para comer, bañarse, vestirse y dormir. Sin embargo, entre el dolor y la rutina, hubo lugar para momentos de luz.
“Cuando él tenía miedo, yo tomaba sus manos y lo hacía reír. Cuando se aburría, le cantaba su canción favorita hasta que la repetía conmigo”.
Aunque su carrera artística fue extensa y celebrada, Edelmiro eligió centrar su despedida en el costado más humano de su hermano.
“Sé que podía contarles más de su enorme talento y su brillante carrera como artista. Pero él era una persona antes que todo, y de eso y sus fragilidades yo quería contarles”.
Raúl Farías dejó este mundo, pero su música —y ahora también su historia— siguen resonando. Su hermano cerró el mensaje con una frase que resume todo lo vivido:
“Con vos para siempre, Raúl. Nos vemos pronto. Te amo… tu hermano, Edel”.