HAY AMOR
Leticia Brédice reveló cómo empezó su relación con Martín Russo
La vida amorosa de Leticia Brédice siempre ha sido digna de una película, pero esta vez tiene tintes de una verdadera comedia romántica. A través de torpezas, juegos y momentos dulces, la actriz argentina narró cómo se enamoró inesperadamente del director Martín Russo durante el rodaje.
La historia de amor se forjó entre los sets de 'Mordisquito, a mí no me la vas a contar', la serie centrada en la vida del icónico Enrique Santos Discépolo. Las largas horas de trabajo y una dinámica encantadora favorecieron la fusión de dos mundos hasta entonces distantes, resultando en un tórrido romance que ambos disfrutan hoy en día.
Lo que empezó como una colaboración profesional se transformó rápidamente en una conexión personal llena de complicidades. Leticia recordó sus primeros pasos al conocer a Martín Russo, entre bromas y miradas cómplices, en las que una frase dicha al azar podría marcar el comienzo de esta aventura: “Cualquier cosa, si tenés un problema, llamame al 15544...”.
Este tipo de iniciación simpática entre ambos representó el primer hilo que tejería una auténtica red de afecto entre ellos. Fue precisamente la sintonía emergente y la indescriptible química durante el rodaje de la serie la que desencadenó el destino. Leticia admite que los detalles cotidianos, dejar chocolates o intercambiar comentarios matutinos, comenzaron a construir puentes emocionales sólidos entre ambos.
Sin embargo, el destino ya los había puesto en contacto años antes, en 2022 durante la filmación de 'Dos 20', donde Leticia se sintió subyugada por la aura de Russo, destacando el aroma de sus intensos perfumes y su apariencia de rockero tatuado; y aunque en aquel momento todavía era temprano para que el flechazo inevitablera arraigara, la semilla ya había sido plantada.
Este encuentro fortuito fue surgiendo poco a poco, superando las barreras personales y temores emotivos. Cada encuentro acercaba más esas dos almas creativas, descartando las inseguridades iniciales. 'Lo tenía enfrente todo el día y me ponía nerviosa', confesó Leticia alguna vez, reflejando así esas chispas tímidas que anteceden al enamoramiento. Días de insinuaciones discretas y continuos juegos coquetos finalmente surgieron efecto, hasta que el destino les entregó el anhelado beso que selló más de un cuento de hadas moderno.
Este vínculo especial no se limita solo a la atracción inicial o a la pasión absoluta, también resalta una bella amistad y un entendimiento mutuo. Amabas cualidades fueron expresadas con sinceridad por Leticia, quien notoriamente demuestra satisfacción al declarar que valora profundamente la capacidad de comunicación con su amado y el respeto hacia las amistades de ella.
Esta mezcla de admiración y afecto la hace comentar vivamente sobre el estar entusiasmada con Martín Russo, disfrutando de una renovación emocional cargada de ilusión y propósitos futuros compartidos.