Recuperó su casa usurpada en Viedma y comenzó a vivir un drama
Una mujer vive momento de desesperación desde el domingo 13, cuando acudió al barrio El Progreso para recuperar una casa que dice que es suya. Si bien ella –madre soltera con seis hijos- pudo entrar a la propiedad, desde ese momento vive un calvario con el hombre que la estaba habitando.
Te puede interesar: Susto en el ferrocarretero: un enfermero sufrió un grave accidente de moto en Viedma
En diálogo con NoticiasNet, contó: “Yo no vivía ahí desde mediado de 2020, cuando supuestamente mi expareja la vendió. Yo nunca más volví ahí, estaba en el barrio Jardín, quise alejarme de todo eso, pero ahora estamos en la calle con mis hijos, por eso volví”.
“Nos pudimos meter, pero estoy llamado a la fiscalía, y no me dan una solución. Desde la Secretaria de Niñez, Adolescencia y Familia (SENAF) tampoco, y tengo miedo por mi vida y la de mis hijos. Todos me dicen que después se van a comunicar. Ahora tengo una consigna policial, pero no sé hasta cuándo”, siguió la víctima.
El momento de más tensión, según su relato, ocurrió anoche. “La persona que estaba acá es un hombre boliviano, y vino con otros bolivianos, intentaron barretear la puerta, me rompieron todos los vidrios, aunque no se pusieron meter porque tengo rejas. Igual, metieron un palo largo por una ventana rota y le pegaron en la cara a uno de mis hijos. Tuvo que venir una ambulancia del Sistema Integral de Atención Rionegrina de Medicina de Emergencia (SIARME) a atenderlo”, explicó.
El escenario se da en la calle Carlos Román, en el barrio Progreso (Foto: Vanesa Schwemmler)
“Ahora yo estoy presa en mi casa. Según le dijo el fiscal (de turno) a uno de los policías, no puedo salir, porque si se meten y quedo afuera, ellos no pueden hacer nada. Así que estoy, acá, no puedo salir ni para hacer la denuncia por la agresión a mi hijo, que es menor de edad”, remarcó.
Consultada por los papeles de la propiedad ubicada en la calle Carlos Román, manifestó: “No sé, él dice que tiene un boleto de compra-venta, que se la vendió mi expareja. Yo de eso no sé nada, y yo tengo los papeles de la casa”.