RIESGO EN LA COMPETITIVIDAD DEL SECTOR
Preocupación en la industria local: aumentó fuerte el ingreso de carne porcina desde Brasil
En los últimos meses, Argentina ha experimentado una fuerte irrupción de carne porcina brasileña, que plantea serios desafíos para la industria local. Las importaciones del primer trimestre de 2025 han aumentado un 300% en comparación al mismo periodo de 2024, desestabilizando así el mercado interno. Este considerable aumento se traduce en el ingreso de más de 13,000 toneladas de carne, con un valor que supera los 35 millones de dólares, generando un clima de incertidumbre entre los productores argentinos.
De acuerdo con informes recientes, el principal impulsor de esta situación es la diferencia cambiaria y los bajos costos de producción brasileños. Juan Uccelli, un reconocido consultor porcino, señala que el tipo de cambio actual de Argentina no les permite competir de manera eficiente frente a los precios de Brasil. Brasil cuenta con costos de producción más bajos y se aprovecha de promotores de crecimiento, como la ractopamina, prohibidos en muchos países, para mejorar la eficiencia de su industria.
Este escenario ha causado que el mercado de importaciones brasileñas tenga un impacto directo en la competitividad de los productos locales. Artículos como la bondiola y el pechito se importan a precios que el mercado local no puede igualar, afectando gravemente distintos segmentos del mercado de porcinos, desde pequeños productores hasta las grandes plantas de chacinados. Asimismo, los productos congelados a menor costo han alterado la percepción de calidad de los consumidores argentinos, que prefieren productos 'frescos'.
Un aumento notable en otros tipos de carne, como la vacuna y el pollo, se ha registrado debido a estas fluctuaciones en el mercado de carne porcina. La posibilidad de expansión de esta situación al mercado de carnes bovinas genera preocupación adicional entre los productores locales, quienes ven esto como un preludio de una futura crisis más amplia en el sector cárnico.
A pesar de las crecientes preocupaciones, las autoridades argentinas han promovido las importaciones como una medida para contener los precios al consumidor. Sin embargo, esto podría tener un efecto negativo prolongando la situación de desventaja de los productores locales, especialmente aquellos que deben adherirse a estándares de producción más restrictivos y enfrentan severos costos internos de producción.