TENSIÓN
Tensión entre Ulises Bueno y Cristian Castro
La industria musical está repleta de historias de colaboraciones y alianzas, pero también de rupturas y desencantos. Tal es el caso reciente entre Ulises Bueno, conocido cantante cordobés, y el internacionalmente famoso Cristian Castro. La noticia ha roto el idilio que, aparentemente, sostenían estas dos figuras del espectáculo. Castro fue cesado de su colaboración con Almenara, la productora de Bueno, dejando a muchos fans con preguntas.
Según detalla el periodista Juan Etchegoyen, el quiebre se dio en términos nada amistosos. Etchegoyen, en su participación en Mitre Live, reveló con precisión la razón del despido de Cristian Castro. Si bien podría haber hecho más ruido jugando al misterio, prefirió ser explícito. Todo comenzó cuando la híper exigencia y un aparente aire de divismo del astro mexicano saturaron la paciencia del equipo en Almenara.
Se comenta que la relación venía desgastándose desde hacía tiempo. La corte de la corte ocurre precisamente porque Castro desacopló la dinámica de trabajo que se establecía en la productora cordobesa que, hasta entonces, había acogido con entusiasmo su presencia en Argentina. Su comportamiento a veces caprichoso provocó fricciones no sólo con el equipo de producción, sino también con los músicos que estuvieron acompañándolo estos últimos meses.
El fin del vínculo se selló drásticamente. De inmediato, las redes sociales de la productora comenzaron a eliminar cualquier rastro de la colaboración de Cristian Castro. Fotografías, videos y menciones fueron retirados, casi como si nunca hubiera ocurrido tal alianza. Este movimiento de "borrado rápido" dejó en evidencia que las aguas entre los dos artistas ya estaban bastante revueltas antes del desenlace.
Esta situación refleja los desafíos de las colaboraciones internacionales en la música. Cada artista trae consigo no sólo su propuesta artística, sino también su propio equipaje emocional y profesional. Y a veces, dicho equipaje resulta ser demasiado pesado para la relación laboral establecida. Así finaliza, de manera un tanto abrupta, una historia que prometía ser una prometedora colaboración entre el talento local y el brillo internacional de Castro.