ESPECTÁCULOS
Mariana Brey reveló el episodio en el que acusó a Floppy Tesouro de intentar conquistar a su entonces novio
La escena del espectáculo argentino vuelve a ser testigo de antiguas rivalidades y momentos de tensión marcados por los celos y el desamor. Recientemente, la periodista Mariana Brey decidió desenterrar una anécdota que mantuvo al público al filo del asiento durante una emisión del popular streaming #ÃÂngelResponde. Brey, conocida por su franqueza y agudo sentido del humor, compartió con el presentador ÃÂngel de Brito una experiencia que involucró a Floppy Tesouro, dejando ver aún las secuelas de una noche complicada.
Todo remonta a una noche estelar en una fiesta de casino, donde el ambiente propio del mundo del espectáculo hacía gala de todo su esplendor. Celebridades del momento, modelos y periodistas se congregaban para disfrutar de lo que prometía ser un evento inolvidable. Mariana, quien apenas volvía a la vida social después de ser madre, relató cómo se vio envuelta en una situación surrealista en la que lo ficcional parece haberse encontrado con la realidad, todo girando en torno a su entonces pareja, Leo, un hombre al que describió como muy apartado de la vorágine mediática.
«Estaba recién parida, buscando retomar mi vida social cuando Floppy, una bomba en todos los sentidos –bella y carismática– mostró un interés particular en mi pareja de entonces», expresó la periodista pintorescamente. La modelo, destacada por su figura y encanto, apareció en la fiesta, dejando su marca en todos los presentes. Sin embargo, lo que debería haber sido sólo un saludo formal se transformó, según Brey, en un intento descarado de captar la atención de Leo, quien para los estándares del evento, era un rostro ajeno al cual el brillo de las cámaras pasaba desapercibido.
La polémica se avivó cuando ÃÂngel de Brito, curioso por los detalles, preguntó si Tesouro estaba al tanto del vínculo entre Brey y su compañero. Mariana aseguró, contundente, que la supuesta ignorancia no era opción para Tesouro. Esta afirmación avivó no solo los recuerdos de una escena tensa, sino las emociones que todavía flotan sobre lo que consideró una falta de respeto inapropiada.
En medio de risas que camuflan la tensión sentida entonces, Brey recordó sus instintos protectores activarse de inmediato, describiendo con cierto humor cómo, en vez de palabras dulces, llegaron a su mente elecciones menos conciliadoras: «¡Casi la empujo por la cadera mecánica!», bromeó, dando a entender que el humor ahora acompaña lo que antes fue enojo. Pero silencio en el panel y murmullos de la audiencia reflejaron que las condiciones climáticas en la historia recuperada habían estado lejos de ser solo graciosas.
Años después, el episodio es visto con una mezcla de humor y una mirada retrospectiva que intenta apelar a la razón más que a la emoción, Brey reconoció que, si bien en aquel entonces la inseguridad dominó sus reacciones, las situaciones vividas en ambientes cargados de glamur como estos traían a superficie costados efervescentes de la personalidad que preferiría mantener escondidos.