2025-04-05

“El 2 de abril no merece solo un acto protocolar”: el hijo de un veterano conmovió a toda la Comarca

Habló desde la emoción, pidió más humanidad y dejó un mensaje que sigue resonando. Mirá el video de la entrevista en Radio Noticias.

El pasado miércoles 2 de abril, Patagones conmemoró el 43° aniversario de la Guerra de Malvinas en un acto cargado de emociones que tuvo lugar en la plazoleta Islas Malvinas. La ceremonia, organizada por el Honorable Concejo Deliberante y la Agrupación de Excombatientes, contó con la participación de autoridades municipales, concejales, escuelas e instituciones locales.

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Pero fue el testimonio de Lautaro Roht, hijo de Darío —un hombre estrechamente vinculado a la causa Malvinas—, lo que marcó un antes y un después en esta conmemoración. Su intervención, alejada del protocolo y profundamente humana, invitó a repensar el sentido de estos homenajes.

“Quise teñir el acto con la sensibilidad de ser hijo de un excombatiente”, contó en una entrevista reciente en Un Día Cualquiera por Radio Noticias.

Mirá la entrevista completa:

Su mensaje, que resonó profundamente entre los presentes, propuso repensar cómo conmemoramos esta fecha tan significativa. “El 2 de abril no es solo una fecha para cumplir. Yo lo vivo desde marzo, cuando el clima emocional en casa empieza a cambiar. Crecí con un padre que fue a la guerra y eso te atraviesa todos los días”, declaró ante los presentes.

Roht había anticipado desde el año anterior su deseo de hablar: “El acto pasado sentí que faltaba algo. Hablé con Javier Callea —hijo de otro veterano— y le dije que el año siguiente quería tomar la palabra”.

Su discurso se convirtió en un llamado a acercar la fecha a la gente, especialmente a los más jóvenes: “Los actos se volvieron muy protocolares y eso aleja. Necesitamos volver a lo humano”, sostuvo.

Conmovió al recordar a quienes marcaron su infancia: “Es difícil encontrar a alguien de mi generación que no recuerde a Ángel y a Darío. No iban a las escuelas con un librito. Iban con su mirada, con su historia viva, y dejaban huella”.

“Yo no hablo como veterano ni desde lo político. Hablo como hijo. Quiero transmitir lo que se siente convivir con esto durante toda la vida. Cómo los veteranos viven marzo con sensibilidad, cómo los recuerdos vuelven, cómo un llamado en esos días puede cambiarlo todo”, relató.

Roht compartió además un diálogo íntimo con su padre, que lo ayudó a comprender el conflicto desde otro lugar: “Le pregunté si sentía miedo todo el tiempo y me dijo que no. Que incluso tarareaba canciones mientras miraba el mar. Me contó que tiraba pan a las toninas. ¿Cómo se explica tanta humanidad en medio de una guerra?”.

Hacia el final, apeló a la conexión emocional con el territorio: “Un día busqué imágenes de las islas. Son hermosas. Y sentí una certeza: no pueden ser más nuestras”. Y agregó, casi como un cuento: “Los pingüinos que viven allá no reconocen a los británicos. Si supieran de pertenencias, sabrían que esas tierras no son de ellos”.

La ceremonia concluyó con la Marcha de Malvinas y un minuto de silencio en memoria de los caídos. Pero el eco de las palabras de Lautaro —que llegaron incluso a agrupaciones de veteranos de otras ciudades— sigue latiendo con fuerza en la comunidad.

“Lo más hermoso fue la devolución. Gente que no me conoce me escribió, me saludó. Se ve que se entendió lo que quise decir. Me sorprendió y me hizo muy bien”, concluyó Lautaro.

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