EXPERIENCIAS
Qué fue lo más extraño que vivió Fede Bal en las grabaciones de Resto del Mundo
Fede Bal, reconocido conductor argentino, recientemente tuvo la oportunidad de compartir algunas de las experiencias más extraordinarias y sorprendentes vividas durante la grabación del programa televisivo "Resto del Mundo". Este show, que se emite en la señal de El Trece, ofrece a los espectadores la oportunidad de recorrer diversos países a través de la mirada de su carismático conductor.
Durante una entrevista con TN Show, Fede Bal destacó la magnitud del proyecto y la responsabilidad de estar al frente de un formato que acerca a los argentinos a la cultura, la gastronomía y las tradiciones de otras regiones del mundo. "Es impresionante poder decir que no trabajo en un estudio cerrado; el mundo entero se convierte en mi lugar de trabajo. Cada sitio visitado trae consigo historias únicas que me permiten conectar con personas que viven a miles de kilómetros de mi hogar", resaltó.
Fede compartió que, a lo largo de estas grabaciones, tuvo la oportunidad de visitar múltiples países como Italia, Escocia, Irlanda, Inglaterra, Perú, Estados Unidos, Croacia, República Checa y Cuba. Cada destino le dejó huellas imborrables, y en particular, dos anécdotas captaron la atención de quienes siguen su carrera. Una de ellas ocurrió en París, donde, debido a la falta de disponibilidad en hoteles, Fede y su equipo terminaron hospedándose en un Airbnb bastante peculiar. "No me quité la ropa durante esas noches porque sentía como si el lugar aún reflejara la presencia de otros huéspedes", confesó, haciendo referencia al ambiente cargado después de una larga jornada.
Una segunda anécdota se desarrolló en el hotel W Barcelona de España, también conocido como 'Vela'. Sorprendentemente, en una temporada alta, Bal y su equipo fueron ascendidos a la suite más espaciosa, gracias al reconocimiento de su labor como conductor del programa. "Fue como vivir en un sueño de lujo, una experiencia que me dejó sin palabras", recordó Bal.
No podemos olvidar la gastronomía, uno de los puntos fuertes del programa. Fede comentó con gusto sobre la variedad de sabores exquisitos encontrados durante su viaje, incluidas algunas degustaciones insólitas. Recordó en especial la ocasión en Belén, Palestina, donde probó hígado crudo acompañado con aceite de oliva, una experiencia que aunque desafiante, le abrió las puertas a entender la diversidad culinaria que cada cultura puede ofrecer.
Sea en entornos lujosos o más rudimentarios, Fede Bal muestra en "Resto del Mundo" un compromiso firme con llevar a los espectadores en un viaje no solo visual, sino también a través de historias que tocan el alma y el paladar.