Andrés Zambrana propone un viaje musical que culmina en un estudio de grabación
Andrés Zambrana, destacado músico, docente y técnico en sonido y grabación de la Comarca Viedma Patagones que actualmente está armando un estudio profesional en donde continuará con sus clases de batería para todas las edades, pero además comenzará a plasmar los diferentes proyectos musicales que se le presenten.
Leé también: Susana Forzati y su pasión por el teatro que trasciende en el tiempo
En conversación con Pulso Artístico de NoticiasNet, este personaje multifacético del arte, compartió su trayectoria en el mundo de la música y su emocionante proyecto actual: un estudio de grabación en Carmen de Patagones.
Zambrana, quien forma parte del conocido grupo de hard rock denominado Yadok y acompaña a la talentosa vocalista Gisell Bustos, viene dedicando gran cantidad de horas de su vida al arte y la producción musical.
Desafíos
El estudio de Zambrana promete ser un espacio multifuncional, diseñado no solo para la grabación de música sino también para cine y foley, aprovechando las posibilidades que ofrece la Comarca.
Al respecto, señaló que “la idea es crear un ambiente donde se pueda enseñar y producir cualquier tipo de contenido, por tal motivo estará abierto a las diferentes propuestas musicales o proyectos que se gesten en la Comarca, pero también en la región”.
En este marco, al preguntarle por cómo fue su acercamiento a la música, señaló que “todo comenzó a los 12 años de edad en el colegio Paulo VI, donde la batería capturó mi atención”. Desde entonces, su pasión por la música lo llevó a estudiar en el Conservatorio Manuel de Fallas en Buenos Aires y a realizar una tecnicatura en Sonido y Grabación en La Plata en 2009. Esta formación técnica le permitió combinar su amor por la música con las habilidades necesarias para trabajar en el ámbito del sonido, brindándole la oportunidad de colaborar con artistas tanto nacionales como internacionales.
En este marco, el músico mencionó que uno de los momentos más significativos de su carrera fue trabajar con Chester Thompson, reconocido baterista de Phil Collins, donde aprendió sobre la configuración y afinación del set de batería. Este aprendizaje marcó un antes y un después en su enfoque profesional.
En tal sentido, recordó que “en esa época comencé a trabajar en una empresa de técnica en sonido, eso me dio la posibilidad de mesclar todo lo que era la música, la técnica y lo que iba estudiando verlo todo plasmado en un evento masivo o pequeño. Fue así que pude trabajar con grandes artistas de la Argentina, pero también del exterior”.
Al preguntarle por algunos de los artistas con los que trabajó, Andrés no dudó en señalar que “uno de los artistas que me marcó fue Chester Thompson, quien fue el baterista de Phill Colins. Tuve la posibilidad de trabajar desde cero con èl en el armado de su set de batería, la afinación, el microfoniado, eso me marcó, sobre todo por el calibre del músico, alguien que veía en el VHS a tenerlo al lado, fue un gran aprendizaje”.
Tras regresar a la Comarca en 2017, luego de considerar una oferta para mudarse a Europa, Zambrana encontró un lugar fértil para desarrollar su carrera. Fundó una empresa de sonido y comenzó a impartir capacitaciones en diversas localidades, incluyendo Viedma y Patagones. Además, a menudo viajaba a Buenos Aires para seguir formándose y traer artistas a la región, lo que enriquece la oferta cultural local.
En este marco, estuvo profundizando en el área de Acústica Arquitectónica, desarrollando proyectos para el diseño y proyección de espacios acústicos, como estudios de grabación y salas de radio. Al respecto, señaló que “luego de la pandemia comencé a estudiar Acústica Arquitectónica, que lo tenía en la carrera. Con esos conocimiento me armé un emprendimiento que tiene que ver con ofrecer servicio de cálculo, diseño y proyección de espacios como radios, estudios. Llaburamos mucho en Viedma, por ejemplo con el Poder Judicial haciendo el diseño de algunas salas”.
Banda
En cuanto a su carrera musical, comentó que su historia con Yadok comenzó a los 17 años, cuando fue llamado para reemplazar a un miembro de la banda. Desde entonces, viene trabajado arduamente en cada evento con un enfoque profesional en la logística y la coordinación.
Adicionalmente, su colaboración con Gisell Bustos en el ámbito del folclore lo ha llevado a presentarse en importantes escenarios, incluyendo Cosquín y Baradero.
Mirando hacia el futuro, Zambrana tiene grandes planes para su estudio, que contará con una sala principal y un control room, adaptado para clases virtuales en EMU (Educación Musical), donde actualmente realiza sesiones online. Con un aumento en la demanda de alumnos de batería, se muestra entusiasmado por la posibilidad de seguir enseñando y creando música.
Zambrana también tiene en mente proyectos relacionados con la contaminación sonora en la ciudad, buscando mapear su nivel y su impacto en la salud de las personas, así como capacitaciones en sonido en vivo y producción orientadas a músicos y técnicos.
La pasión de Andrés Zambrana por la música y su dedicación a la educación y la producción son un ejemplo claro de cómo el talento local puede florecer y contribuir al desarrollo cultural y artístico de la región.