¡EL FUTURO YA LLEGÓ!
China lanzó los primeros taxis voladores que prometen cambiar al mundo: ¿cómo son?
El transporte urbano ha tomado vuelo en China, donde los impresionantes e incluso soñados taxis aéreos dejaron de ser una fantasía para convertirse en algo concreto. El futuro llegó, y definitivamente el país asiático dio un paso adelante.
Dos empresas chinas han recibido la certificación de operación comercial para drones de pasajeros autónomos, un aval histórico otorgado por la Administración de Aviación Civil de China (CAAC).
Esto marca un antes y un después en la movilidad aérea, ubicando a China a la vanguardia de una tecnología que promete revolucionar las ciudades congestionadas. ¿Pero cómo son estos nuevos transportes que navegan por los aires transportando personas?
Los vehículos en cuestión pertenecen a la categoría eVTOL (aeronaves eléctricas de despegue y aterrizaje vertical), diseñados para transportar pasajeros sin necesidad de un piloto a bordo.
Estas aeronaves pueden desplazarse por rutas preestablecidas, evitando el tráfico terrestre y reduciendo significativamente los tiempos de traslado. Además, al ser completamente eléctricas, representan una alternativa más ecológica en comparación con los medios de transporte tradicionales.
Uno de los modelos más avanzados es el EH216-S. Se trata de un dron de pasajeros, con capacidad para dos ocupantes, había recibido autorización para su producción en masa en abril de 2024 y ahora ya puede operar comercialmente. Se estima fabricar hasta 600 unidades por año, allanando el camino para la expansión de esta tecnología en el mercado.
Estos drones no solo pueden transportar pasajeros, ya que también resultan ideales para otros sectores como el turismo aéreo, la logística y hasta emergencias médicas. Esto forma parte de la "economía de baja altitud", por lo que estimula el desarrollo de infraestructuras y regulaciones que faciliten la integración de estos vehículos a la vida urbana.
Un ejemplo es el servicio que comenzó a operar en agosto de 2024 entre el Aeropuerto Internacional de Pudong, en Shanghái, y la ciudad de Suzhou. Este trayecto, que antes tomaba horas en carretera, ahora se completa en minutos gracias a los taxis voladores, aunque con un costo inicial de 1.600 yuanes (aproximadamente 200 euros) por viaje.
En este lado del hemisferio, en Occidente, esta tecnología avanza con ciertos resguardos debido a barreras regulatorias e infraestructurales.
Y si bien China tomó la iniciativa por el respaldo gubernamental que tiene y su fuerza en el mercado, aún quedan desafíos por resolver, como la gestión del tráfico aéreo en zonas urbanas densamente pobladas, la aceptación del público y la viabilidad económica para que este servicio sea accesible a más personas.