Piden prisión efectiva para un dúo de ladrones que robó y golpeó brutalmente a dos vecinos
En el marco de un juicio abreviado que se llevó este martes 1 de abril, a las 10 horas en la Sala 2 del Poder Judicial, se pidió la condena a dos hombres que admitieron su participación en un conocido robo que tuvo lugar el 31 de julio de 2024 en Viedma. Los sujetos ingresaron a la casa familiar de las víctimas, en Boulevard Ayacucho al 300.
A poco más de ocho meses de protagonizados los hechos, requirieron prisión efectiva contra Facundo Gallardo Llancamil (28 años), defendido por la abogada, María Paula Cardella y contra Lautaro Rodríguez (35 años), defendido por Marta Ghianni.
A los dos se les reformularon los cargos tras una profunda investigación.
Por la fiscalía estuvieron presentes Ricardo Pridebailo y Hernán Trejo, quienes destacaron la gravedad de los hechos. Detallaron que el damnificado, de 80 años, fue amenazado con un cuchillo, y lo golpearon con golpe de puño y pie, provocándole lesiones que fueron certificadas por el médico policial.
Seguidamente, argumentó que los imputados Gallardo y Rodríguez también redujeron a la hija de la víctima, de 53 años, que también se encontraba en el lugar, para apoderarse de joyas, relojes, teléfonos celulares, elementos personales y dinero en efectivo (dólares, euros y pesos).
Luego huyeron en un jeep que les pertenecía y en la camioneta de la víctima, que fue hallada a las pocas horas del hecho. También pudo recuperarse parte de lo robado, que fue oportunamente devuelto a sus dueños.
Enumerados los elementos robados y relatada las lesiones que necesitaron de más de un mes de curaciones, la Fiscalia y la defensa técnica, tanto pública como privada, acordaron en la petición de una pena de prisión efectiva de seis años.
“Se tuvo en cuenta, más haya de la negociación, el articulo 40 y 41. En este sentido se tuvo como agravante la modalidad del hecho, las consecuencias que tuvieron para con las víctimas y las edades de las mismas”, señaló Trejo.
El juez habló claramente con cada uno de los acusados explicándoles los alcances del mismo y le pidió a los imputados su admisión explícita de todos los términos, previo a que cada uno reconociera haber sido responsable del hecho.
Si bien la defensa técnica, tanto pública como privada respectivamente, no manifestó objeciones al hecho descripto y al acuerdo presentado, el juez habló claramente con cada uno de los acusados explicándoles los alcances del mismo. Les pidió su admisión explícita de todos los términos, previo a que cada uno reconociera haber sido responsable del hecho. Ambos hombres, uno a través de una carta entregada por su defensora particular, pidieron disculpas a las víctimas.
Finalmente, las partes coincidieron también, y así lo solicitaron al juez, en la prórroga de la prisión preventiva hasta tanto se suscriba la sentencia correspondiente, aspecto al que hizo lugar el magistrado.