2025-03-30

Un jubilado y su pasión por los cuchillos artesanales en Viedma

Se llama Jorge Hoz y dialogó con Hecho en Viedma de NoticiasNet.

Jorge Hoz es un jubilado que durante muchos años trabajó en los Talleres de la Gobernación de Río Negro en el sector de Herrería y que una vez finalizada su etapa laboral, con 37 años de aportes, dio continuidad a un emprendimiento que siempre tuvo. Está vinculado con la producción de chuchillos artesanales, "para cocineros o cazadores", como se presenta en su tarjeta personal.

 

Leé también: “Poli Diseña”: un emprendimiento que proponen innovación en diseño Gráfico

 

Según comentó a Hecho en Viedma de NoticiasNet, el oficio lo aprendió de sus familiares, fue así que dio vida al emprendimiento denominado “Jorge Cuchillos Artesanales”, con el cual se gana la vida y ayuda a la economía familiar debido a que con lo que gana por jubilación no le alcanza.

 

Consultado por los inicios, comentó que “hace casi 50 años empecé con el emprendimiento, lo hice siempre porque me gusta, pero hoy en día es una fuente de ingresos. Actualmente estoy jubilado, pero trabajé muchos años en los Talleres de gobernación, en el sector Herrería. Si bien cobro una jubilación, igualmente  tengo que seguir trabajando porque con lo que cobro me muero de hambre”.

 

A lo largo de su carrera, Jorge ha diversificado sus habilidades, incluyendo el pulido de bronce y la restauración de antigüedades. En una época notable, durante el mandato del gobernador Horacio Massaccesi, se encargó de restaurar artículos de bronce en la Casa de Gobierno, incluyendo la famosa araña del despacho del gobernador.

Sin embargo, a medida que los tiempos fueron cambiado, también lo hizo su proceso de producción. “Antes, los cuchillos se hacían en fragua, ahora no porque no se consigue carbón de piedra. Hay que hacerlo con hornos de gas”, comentó Jorge. De todos modos, más allá de esta situación, el hombre agradeció haber acumulado material en su juventud, como el acero de vehículos antiguos, que hoy utiliza para crear sus cuchillos.

 

Al respecto, señaló que "durante mucho tiempo compre elásticos (de acero) provenientes de vehículos antiguos como (los famosos) Ford A o Ford T, ese material hoy no los podría comprar, pero como los tengo los utilizo para confeccionar los cuchillos".

Jorge produce una variedad de cuchillos, incluyendo atizadores y pinzas para carne. La comercialización la realiza tanto en tiendas locales como en la costanera de Viedma, donde establece un vínculo directo con sus clientes. “Gracias a Dios tengo muchos clientes de antes, me llaman para restaurar cuchillos e incluso algunos vienen al puesto que instalo los fines de semana en la costanera” en inmediaciones del muelle de lanchas, menciona con satisfacción.

Respecto a sus precios, Jorge reconoce que podría cobrar más, pero prioriza la necesidad de sus clientes. Sus cuchillos, que oscilan entre 25.000 y 70.000 pesos, han sido adaptados a las demandas del mercado actual, incluyendo modelos más pequeños de ocho centímetros, muy solicitados por amas de casa.

La historia de Jorge Hoz es un testimonio de perseverancia y pasión, un ejemplo de cómo un hobby puede transformarse en un sustento vital, incluso en la jubilación. Su dedicación a la herrería y a la artesanía del cuchillo no solo le proporciona una fuente de ingresos, sino que también mantiene viva una tradición con la que ha crecido y que ama profundamente.

 

Te puede interesar