Juicio por la muerte de Diego Maradona: declara el médico vecino que intentó reanimarlo
La sala de audiencias del juicio por la muerte de Diego Maradona se prepara para un día crucial este jueves, cuando varios testigos importantes tomen el estrado. Entre ellos, la figura destacada será Colin Campbell Irigoyen, un médico y vecino que estuvo presente en el trágico intento de salvar la vida del astro del fútbol. Su testimonio tiene el potencial de afectar significativamente el proceso judicial, especialmente en relación a la psiquiatra Agustina Cosachov, quien también se encontraba en la escena el fatídico día.
Colin Campbell Irigoyen fue llamado urgentemente a la casa de Diego Maradona, ubicada en el barrio residencial San Andrés, tras un código rojo emitido por la seguridad del lugar. Al llegar, se encontró con una escena de desesperación donde un grupo intentaba, sin éxito, reanimar al ícono del fútbol mundial. Campbell Irigoyen, acompañado de sus colegas y personal de salud, realizó maniobras de reanimación que lamentablemente no resultaron efectivas. En el juicio, explicó con detalle cómo encontró la habitación: Maradona estaba recibiendo RCP de parte de una enfermera identificada como 'Madrid' y respiración boca a boca por un custodio. Junto a la cama, la psiquiatra Cosachov aparentemente no participaba activamente en las acciones de emergencia.
El médico recordó haber consultado sobre los últimos momentos con vida del 'Pelusa'. Relató que las necrotomías iniciales indicaron que Maradona, quien había desayunado esa mañana, se había retirado a su cuarto. Aunque no recordaba la fuente exacta de esta información, específicamente si provinieron de Cosachov o del asistente presente, Maxi, reflejó la atmósfera caótica en aquella habitación llena de incertidumbre y desesperanza. Además, mencionó el descubrimiento tardío a raíz de la falta de signos vitales: “Estaba muy frío", dijo, evocando su larga experiencia médica que le permitió deducir el prolongado tiempo sin vida del paciente, aunque sin la capacidad de quantificarla con precisión exacta.
El doctor Juan Carlos Pinto, uno de los médicos que arribó al lugar a bordo de una ambulancia tras otra alarma médica, también presentó su propio relato bajo juramento. Pinto enfatizó que a la llegada, Campbell Irigoyen y la enfermera continuaban comprimiendo el pecho de Maradona en su arduo esfuerzo por resucitarlo. Pinto empleó un desfibrilador para evaluar el estado eléctrico del corazón de Maradona, pero lamentablemente confirmó que este estaba ya en asistolia, un estadio sin actividad eléctrica. Tal diagnóstico médico simple, aunque contundente, reitera la infructuosidad de cualquier esfuerzo municipal para revivir al aclamado exdeportista.
Con estos posibles nuevos testimonios, se espera esclarecer el involucramiento de cada profesional de la salud durante aquellos críticos minutos en los cuales Maradona perdió la vida. Aún queda mucha incertidumbre alrededor del procedimiento doméstico, personal médico involucrado y consecuencias de la inacción percibida o imaginable por parte de Agustina Cosachov durante la crisis del paciente.
Este jueves se presentan cruciales con la esperada corroboración de las declaraciones iniciales de Campbell Irigoyen y Pinto, detalles que podrían incriminar o exonerar a los acusados en torno a una declaración que ha desatado interrogantes sobre atención médica en celebridades y sus conclusiones impredecibles.